Es momento de definirnos por Dios (Apocalipsis 22:11)



“El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía”.
Apocalipsis 22:11

INTRODUCCIÓN


Hoy vivimos en un mundo donde se habla mucho del derecho de elegir, y algunas cosas son posible elegirlas de entre muchas opciones. Por ejemplo, se habla de elegir la carrera universitaria que queremos estudiar, elegir a la pareja con la cual queremos casarnos, elegir el tipo de presidente que queremos tener en el país, elegir la ropa que queremos vestir, elegir el lugar donde queremos vivir e incluso hoy se habla de elegir la identidad de género. Muchas elecciones pueden ser buenas, otras nos conducen al pecado, sin embargo, en la vida espiritual solo existen dos opciones, o la vida eterna, o la condenación eterna, o elegimos vivir para Dios o para este mundo de pecado y por ello, por ello, el libro de Apocalipsis en su ultimo capitulo nos exhorta a definirnos en esta vida.

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Es momento de definirnos por Dios

                        I.         EN LA VIDA SOLO HAY DOS OPCIONES.


La Biblia nos muestra claramente que solo hay dos caminos que seguir en la vida, uno conduce a la vida y otro para la muerte. Dios se lo dijo a Israel cuando los sacó de Egipto: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida”, (Deuteronomio 30:19). También Josué le dijo a Israel que solo existían dos caminos entre los cuales tenían que escoger: “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová”, (Josué  24:14-15). Y nuestro Señor Jesucristo lo dijo de esta manera: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”, (Mateo 7:13-14). Por lo tanto, en la vida solo hay dos caminos, el que conduce a la vida eterna y el que nos lleva al infierno, y de manera similar, hay dos formas de vivir, o vivimos en la inmundicia y pecado de este mundo o en santidad y obediencia a la palabra de Dios. Cada uno de nosotros debe meditar en que camino se encuentra y definirnos, porque Dios desaprueba los términos medios.

                      II.         DIOS ABORRECE LOS TÉRMINOS MEDIOS.


Como lo hemos visto solo existen dos caminos que podemos escoger en esta vida, sin embargo, si hay algo que Dios desaprueba son los términos medios. No podemos engañarnos creyendo que podemos servirle a Dios y vivir para este mundo. En la Biblia podemos ver como Dios desaprueba los términos medios: “Efraín se ha mezclado con los demás pueblos; Efraín fue torta no volteada”, (Oseas 7:8). Dios veía la apostasía de Israel con desagrado a tal punto que comparaba su adoración con comerse una torta cosida de un lado, pero cruda de la otra, así de repulsivo era la condición espiritual que Israel tenía. También podemos ver como la tibieza de la iglesia de Laodicea desagradaba a Jesús: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”, (Apocalipsis 3:15-16). Si nos damos cuenta, Dios desea que nos decidamos, o somos fríos o calientes, o vivimos para El o para el mundo; pero ser tibios, eso es algo que aborrece totalmente, por tanto, es importante definirnos en esta vida, ya sea para que seamos personas que realmente viven para Dios, o para este mundo.


                    III.         DEFINIRSE POR DIOS TRAE VIDA ETERNA.


Por ello, Juan en su libro de Apocalipsis, considerando que el tiempo de la segunda venida de nuestro Señor esta cerca, nos dice que este importante definirnos, de tal forma que aquel que es justo que practique la justicia todavía y se guarde en santidad para Dios, pero aquellos que aman este mundo perverso, entonces que practiquen el pecado que los arrastrara al infierno: El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. Es importante que todos nos definamos ya que ya no es tiempo de estar vacilando entre dos pensamientos o creyendo que podemos agradar a Dios yendo a la iglesia un día a la semana y participar del pecado el resto, como Elías le dijo a Israel, es momento de definirnos por Dios: “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra”, (1 Reyes 18:21).

CONCLUSIÓN.



El deseo de Dios es que todos los hombres sean salvos de la condenación eterna y por eso hoy en día se predica el evangelio, sin embargo, debemos estar conscientes que no podemos estar bien con Dios y continuar participando de las obras de este mundo, por eso en el libro de Apocalipsis encontramos una exhortación a definirnos, o vivimos para Dios santificándonos cada día mas delante de su presencia, o si o si alguien prefiera más el mundo entonces, el injusto sea mas injusto y el inmundo sea mas inmundo porque por sus pecados perecerán. 


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