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martes, 16 de junio de 2015

Lo Sacrificado a los Ídolos (1 Corintios 8:1-6)


“En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él. Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.
1 Corintios 8:1-6

INTRODUCCIÓN


             En el capítulo 8 el apóstol inicia una nueva temática que terminara en 1 Corintios 11:1 y es referente a comer de lo sacrificado a los ídolos. Esta sección de 74 versículos (1 Corintios 8-11:1) encierra una serie de subtemas que giran alrededor del principal, así el capítulo 8 tiene que ver con las cuestiones del conocimiento, el amor, los ídolos y el hermano más débil. El capítulo 9 trata de la libertad cristiana, derechos y responsabilidades. El capítulo 10 aborda la libertad cristiana y su relación con la obediencia moral y la comunión alrededor de la mesa. Al parecer todo esto es resultado de otra de las preguntas que ellos le habían hecho por medio de una carta ya que comienza con las palabras: En cuanto a lo sacrificado a los ídolos. Su énfasis gira alrededor del problema social y religioso que rodeaba a los creyentes en Corinto y el apóstol da una serie de instrucciones que tienen como fin instruirlos en su conducción como hijos de Dios en un mundo de idolatría.

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Lo Sacrificado a los Ídolos

EL CONOCIMIENTO SIN AMOR NO VALE NADA


“En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él”.
1 Corintios 8:1-3

               Aquí el apóstol aborda la problemática de comer de lo sacrificado a los ídolos. La iglesia de Corinto vivía en una sociedad politeísta la cual llevaba animales como ofrendas a los diferentes templos de sus dioses donde era sacrificado y una parte se quemaba en el altar, otra en era para los sacerdotes y otra era destinada a los mercados donde se comerciaba con ella y se vendía. Obviamente esta carne era de la mejor calidad ya que generalmente se sacrificaban los mejores animales. Podemos imaginarnos el problema que esta comunidad cristiana pasaba. Por un lado estaba la influencia judía que prohibía rotundamente el comer carne de animales ofrecidos a los ídolos. Las Escrituras nos describen como Dios se airó con Israel cuando ellos se contaminaron con las mujeres de Moab y comieron de lo sacrificado a su dios: Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel”, (Números 25:1-3). Uno de los Salmos describe también esta indignación divina: “Se unieron asimismo a Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, y se desarrolló la mortandad entre ellos”, (Salmo 106:28-29). También existía una condición que la iglesia en Jerusalén había establecido para la iglesia gentil: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien”, (Hechos 15:28-29). Por tanto, es posible que los corintios cristianos se vieran en problemas al momento de ir al mercado y comprar la carne, ya que si había sido sacrificada a los ídolos se veían en un problema de consciencia. En medio de ellos existía un influencia gnóstica la cual se enfocaba en el aprendizaje del conocimiento, ellos creían que en la medida que adquirían mayor conocimiento en cuanto a su divinidad mayor era el grado de consagración y respeto que podían tener entre la comunidad. Seguramente esta influencia gnóstica había entrado en la iglesia haciendo gran énfasis en el conocimiento profundo de las doctrinas bíblicas por lo que el apóstol les dice: En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. Pablo se incluye entre los que conocen lo referente a lo sacrificado a los ídolos y destaca el problema central del asunto El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Lo malo con todo este conocimiento adquirido era que provocaba que algunos de ellos se envanecieran o como lo dice el griego original se hincharan o inflaran, ya que esta palabra envanecer proviene de fusióo (φυσιόω) la cual tiene esa connotación. Algunos de ellos comprendían que un ídolo no era malo y que por tanto podían comer de lo sacrificado a los ídolos, pero esto provocaba un problema de consciencia en sus hermanos que no comprendían esto tan bien haciéndoles tropezar en la fe: “Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió”, (Romanos 14:15).

Todo el conocimiento adquirido no vale nada si solo sirve para envanecernos, este debe ser regulado por el amor. Por eso es mejor que cada uno reconsidere bien que es lo que sabe: Y si alguno se imagina que sabe (eido, εἴδω) algo, aún no sabe (ginosko, γινώσκω) nada como debe saberlo.  En este versículo aparecen dos palabras interesantes. La primera palabra griega eido (εἴδω) trata del conocimiento que se adquiere por percepción o lo que la mente ve y se considera como de conocimiento completo que ya no sigue aprendiendo más, mientras que la segunda palabra ginosko (γινώσκω)  indica llegar a conocer algo por medio de  la experiencia o instrucción, y es de un conocimiento creciente. Como creyentes no debemos pensar que ya lo sabemos todo, sino debemos seguir aprendiendo, creciendo en el conocimiento de su palabra: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”, (2 Pedro 3:18). Este conocimiento creciente debe ser capaz de edificar a los demás, su aplicación debe girar siempre en función del bien del prójimo, tiene que centrarse en uno mismo y debe estar regulado por el amor: pero el amor edifica. Solamente los que hemos experimentado la salvación de Dios somos capaces de adquirir el verdadero conocimiento que edifique ya que su amor nos nutre de esta gloriosa sabiduría: Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él. El apóstol Juan lo dice de otra forma: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios”, (1 Juan 4:7). La conclusión a la que nos quiere hacer llegar el apóstol es que nunca debemos creer que ya lo sabemos todo, y que si este conocimiento no edifica al hermano no vale para nada, sin embargo, el amor debe ayudarnos a este fin ya que si amamos a Dios sabemos que le conocemos y por tanto debemos amar a los demás. Si esto es así, nuestro conocimiento nunca hará tropezar a nadie.

LOS ÍDOLOS NO SON NADA


“Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.
1 Corintios 8:4-6

                 En el versículo 4 de este capítulo Pablo retoma una vez más el tema principal que está desarrollado: comer de lo sacrificado a los ídolos: Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos. Deja muy claro su posición en cuanto a su creencia respecto a los ídolos: sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Desde tiempos antiguos las Sagradas Escrituras han testificado la nulidad de los ídolos que los mismos hombres se construyen: “Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos”, (Salmo 115:4-8). Al parecer este conocimiento referente a la nulidad de los ídolos era aceptado entre la iglesia corintia ya que las palabras “sabemos que un ídolo nada es en el mundo”, incluyen un conocimiento que todos tenían y que posiblemente se lo habían compartido en una carta previa. Así como sabían que un ídolo no es nada más que la obra muerta de un artesano, también Pablo recalca que saben que existe un solo Dios y fuera de Él no hay otro igual: y que no hay más que un Dios. Estas palabras del apóstol nos recuerda el shamá o credo judío basado en Deuteronomio 6:4: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.


                El versículo 5 pareciera contradecir su afirmación anterior pero no es así: Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores). De manera sarcástica dice que estos ídolos se llaman dioses ya sea en el cielo, como los dioses de la luna, el sol y los astros, o en la tierra, como los títulos que los faraones o emperadores romanos se pusieron; sin embargo, aunque a estos se les llamen dioses o señores, no son nada y lo enfatiza con el siguiente versículo: para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. Estas palabras encierran un verdadero compendio teológico de fe, muy característico en las cartas paulinas. Él dice que definitivamente solo existe un solo Dios y lo llama Padre, y de Él proceden todas las cosas tal y como lo testifica Génesis 1 y nuestras vidas le pertenecen. También ratifica que sobre todo dios o señor hay un solo Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas cosas creadas y nosotros le pertenecemos. Esto es un verdadero paralelismo que nos dice que Dios el Padre y Jesucristo es el mismo Dios, dos personas diferentes, pero la misma divinidad.

El Matrimonio de las Viudas (1 Corintios 7:39-40)


“La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor. Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios”.
1 Corintios 7:39-40

INTRODUCCIÓN


                  Finalmente llegamos a los últimos dos versículos de este capítulo. Si recordamos Pablo ha iniciado una nueva sección de respuestas a inquietudes que los corintios tenían, y las primeras de ellas estaban relacionadas con el celibato y el matrimonio. Ahora, el apóstol, se dirige a las viudas de Corinto. Las viudas siempre han sido consideradas en la Biblia como un grupo muy apreciado por Dios, como lo eran los huérfanos, extranjeros y levitas, a tal punto que instruyo a su pueblo a ser compasivos a estos grupos: “Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren”, (Deuteronomio 14:29). En el tiempo de la iglesia primitiva las viudas eran cuidadas entre la comunidad cristiana de tal forma que los primeros diáconos que se eligieron tenían la función de atenderlas: “En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria”, (Hechos 6:1). También el apóstol Santiago incluye que parte de la vida piadosa es atenderlas en sus necesidades: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”, (Santiago 1:27). Ahora Pablo dirige sus consejos referentes al matrimonio a este grupo específico.

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El Matrimonio  de las Viudas


EL MATRIMONIO DE LAS VIUDAS


“La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor. Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios”.
1 Corintios 7:39-40


                 En estos versículos Pablo basa sus enseñanzas en la palabra de Dios al hacer referencia a la palabra ley: La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive. Definitivamente el vínculo de la mujer estaba unido mientras su marido viviera, pero al morir el apóstol afirma que este queda roto y en completa libertad para volverse a casar: pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera. El volverse a casar después que su cónyuge muriera posiblemente era mal visto por algunos grupos por lo que se les prohibía a las viudas el volverse a casar, sin embargo, el apóstol les dice que esto no es así ya que lo único que puede disolver el vínculo del matrimonio es la muerte: “Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera”, (Romanos 7:2-3). El pastor español de finales del siglo XIX y principios del XX dijo que honraba a su primera mujer dando testimonio de que le había ido tan bien con ella que no podía por menos de desear seguir compartiendo la vida con una compañera. Casarse después de haber perdido el primer cónyuge es reconocer que la vida ha quedado sumida en una soledad insoportable. Lejos de ser una falta de respeto, debe considerarse un honor para con el cónyuge que se ha perdido. Sin embargo, Pablo establece una condición: con tal que sea en el Señor. Si la viuda tiene que casarse de nuevo tiene que hacerlo con un creyente ya que el matrimonio con incrédulos no está permitido. No obstante, su recomendación personal es que sería mejor que se quedaran así antes de volverse a casar, pero esto es su opinión personal: Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios. Es posible que esta recomendación se haga por la situación difícil que estaba atravesando Corinto en ese momento específico por lo que no es un consejo aplicado a todos los tiempos.

Consejos para los Solteros y Vírgenes Parte II (1 Corintios 7:36-38)

“Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace. De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor”.
1 Corintios 7:36-38

INTRODUCCIÓN


               Este consejo está dirigido a las vírgenes que aún no se han casado. Con esto estaría cerrada su sección a este grupo peculiar para finalizar con las viudas que desean volver a casarse. No debemos olvidar que el Apóstol no quería legislar con sus palabras ni tampoco quería poner trabas para la vida de los corintios. Sólo quería que pudieran llevar una vida de servicio ante el Señor con máxima eficacia durante los días difíciles que les aguardaban. Sobre todo Pablo quería que los corintios se dieran cuenta de que el tiempo era corto y debían hacer cuanto pudieran para servir al Señor en el tiempo que quedara. Los versículos 36-38 de este capítulo envuelven una gran problema de interpretación por lo que han surgidos varios opiniones al respecto. Veamos en detalle estos versículos.

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Consejos para los Solteros y Vírgenes

UNA CONTROVERSIA DE INTERPRETACIÓN


“Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace. De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor”.
1 Corintios 7:36-38

             Los problemas envueltos en la traducción de este pasaje han producido grandes diferencias de interpretación, especialmente en el versículo 36 que dice: Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. En cuanto a la interpretación de este pasaje existen al menos cuatro opiniones diferentes. La opinión tradicional es la apoyada por Crisóstomo el cual afirma que las dos personas mencionadas en dicho versículo son padre e hija. Las siguientes versiones de la Biblia afirma esta posición:

RV60:  Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad,  y es necesario que así sea,  haga lo que quiera, no peca; que se case.
RV95:  Pero si alguno piensa que es impropio que a su hija virgen  se le pase la edad,  y que es necesario casarla,  haga lo que quiera,  no peca:  que se case.
T. Amat: Mas si a alguno le parece que es un deshonor que su hija pase la flor de la edad sin contraer matrimonio, y juzga deber casarla, haga lo que quisiere; no peca, si ella se casa. 
N-C: Si alguno estima indecoroso para su hija doncella dejar pasar la flor de la edad, y que debe casarla, haga lo que quiera; no peca; que la case.

En este sentido es el padre el que debe considerar casar o no a su hija. En el antiguo oriente la tradición el padre era el que arreglaba el matrimonio de su hija. Generalmente los padres decidían con quien y cuando sus hijos se debían casar y el novio tenía que pagar una dote al padre al momento de casarse con su hija, sin embargo, la cultura de Corinto era más griega que judía por lo que no podemos estar seguros que eran los padres los que entregaban en matrimonio a sus hijas. En cuanto a la actual crisis que el apóstol menciono anteriormente, la gran aflicción para los casados y lo corto del tiempo, se esperaría que los padres aconsejaran a sus hijas solteras que no se casen. Y tal consejo no sería una conducta deshonesta de parte de los padres. Esta interpretación parece algo extraño para nuestra cultura, ya que en occidente no se acostumbra tal cosa. Hay una segunda interpretación de quienes opinan que este texto habla de una práctica exclusiva de los judíos referente a la ley de redimir al pariente muerto: “Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco. Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel”,  (Deuteronomio 25:5-6). Esta interpretación es muy poco creíble, ya que el apóstol está hablando de vírgenes y no de viudas aparte de que es muy poco probable que los corintios que era gentiles practicaran las leyes mosaicas y difícilmente Pablo les recomendaría practicar la ley judía. La tercera interpretación es la del matrimonio espiritual, es decir, un hombre y una mujer viven juntos pero no tienen relaciones sexuales. Se conoce en la historia que hubo un movimiento asceta que exhortaba a los jóvenes a tomar a una joven bajo su cuidado y vivir con ella en armonía espiritual, pero sin unirse físicamente. En tal caso algunos de ellos eran incapaces de controlar sus impulsos sexuales por lo que el apóstol estaría sugiriéndoles que mejor se casaran. Sin embargo, este movimiento surgió en el siglo II d.C., años después que Pablo escribió esta carta por lo que no es probable que este fuera el caso. Finalmente, la cuarte interpretación es la que propone el profesor de Biblia y escrito F. F. Bruce la cual es más adaptada a nuestra cultura ya que afirma que las dos personas que se mencionan en el versículo 36 son unos novios que se han comprometido, pero aún no se casan pero sus pasiones sexuales se están volviendo incontrolables y quieren casarse; pero un grupo asceta está aconsejándoles que no lo hagan para demostrar su gran nivel de espiritualidad. Por tanto, Pablo les aconseja que mejor se casen y no estarán pecando. Por tal motivo algunas versiones de la Biblia traducen este versículo diciendo que si el novio considera que es inapropiado para su novia que pase más tiempo sin casarse, que se case con ella, y nadie peca.

BAD: Si alguno piensa que no está tratando a su prometida como es debido, y ella ha llegado ya a su madurez, por lo cual él se siente obligado a casarse, que lo haga. Con eso no peca; que se casen.
BLA: Alguien puede sentirse incómodo respecto de su novia que es todavía virgen y está ya entrando en años. Si piensa que es mejor casarse, haga lo que le parezca, pues no comete pecado. Que se casen.
BLS: Sin embargo, si un hombre está comprometido con su novia y piensa que lo mejor es casarse con ella porque ya tiene edad para hacerlo, que se casen, pues no están pecando.
DHH: Si alguno cree que debe casarse con su prometida, porque ya está en edad de casarse, y si piensa que eso es lo más indicado, que haga lo que crea conveniente; cásese, pues no es pecado.
KJV:  But if any man thinks that he behaveth himself uncomely toward his virgin, if she pass the flower of her age, and need so require, let him do what he will, he sinneth not: let them marry.
NVI: Si alguno piensa que no está tratando a su prometida como es debido,  y ella ha llegado ya a su madurez,  por lo cual él se siente obligado a casarse,  que lo haga.  Con eso no peca; que se casen.
ESV:  If anyone thinks that he is not behaving properly toward his betrothed, if his passions are strong, and it has to be, let him do as he wishes:  let them marry -- it is no sin.


                Por tanto, ante estas versiones de la Biblia, ¿quién es el que debe tomar la decisión?, el padre de entregar su hija en casamiento o el novio debe tomar la decisión de casarse con ella. La clave para entender esta diferencia se encuentra en considerar el griego original de donde surge la traducción de la primera parte del versículo 36 en la RV60: Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgenLa palabra “alguno” viene del griego τίς (tís) que efectivamente significa “alguien o algo”, se puede aplicar tanto al padre como al prometido. La palabra que se traduce como “hija virgen” es παρθένος  (parzenos), que significa “soltera por ser hija virgen”. Para los palestinos no es cosa extraña que un padre casase a su hija, ya que así era su tradición y si el padre consideraba que su hija estaba pasada de años y consideraba que lo mejor era casarse, el consejo de Pablo es que se case. Por otro lado, en nuestra cultura occidental lo normal es ver que antes del matrimonio está el noviazgo y si el novio decidía que era tiempo de casarse con su prometida al hacerlo no pecaba. Por otro lado La RV60 como otras versiones de la Biblia son versiones literales, mientras que algunas versiones modernas como la NVI tratan de traducirlo para que el lector comprenda la idea central que el autor estaba desarrollando de acuerdo a su cultura. En la actualidad y en nuestra sociedad occidental, no es el padre el que toma la decisión de que su hija se case o no, son los novios que deciden y lo hacen. Ahora el consejo del apóstol no se enfoca tanto en el padre o novio, sino a la virgen o novia, que si ésta ya pasada de años y es aconsejable que se case, que lo haga ya que esto no es pecado. Ahora bien, si ambos están en la capacidad de seguir solteros y no hay problema para ambos y los deseos de la carne no los dominan, el apóstol les recomienda que sigan igual.

        ¿Que más podemos aprender de estos versículos? Pues la verdad es que la aplicación es directa para la época y costumbres de su tiempo, y nuestras costumbres occidentales son totalmente diferentes. Hoy en día los novios cristianos deben buscar la dirección de Dios, el apoyo de un consejero cristiano profesional y evitar las fornicaciones, porque solo así fundamentaran su futuro matrimonio y que el Señor los bendiga.


Consejos para los Solteros y Vírgenes Parte I (1 Corintios 7:26-35)

“En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel. Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar. Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido”.
1 Corintios 7:26-35

INTRODUCCIÓN

                El apóstol continúa con otra sección donde responde a las inquietudes que los corintios le habían hecho llegar por medio de una carta. En esta parte su enfoque está en aconsejar a los solteros y las vírgenes de la iglesia de Corinto. Lo que resta del capítulo 7 es dedicado a estos dos grupos y las viudas, y aunque comienza hablando a las vírgenes, su énfasis lo hace a los solteros en general: En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor .Él es sincero al decirle que en cuanto a lo que les va a enseñar no tiene un mandamiento directo del Señor, pero su consejo puede ser tomado muy en cuenta ya que por la misericordia de Dios había alcanzado la sabiduría y respaldo para responderles en el nombre del Señor: mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.

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Consejos para los Solteros y Vírgenes

UNA SITUACIÓN APREMIANTE


“Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar”.
1 Corintios 7:26-28

            En esta última sección el apóstol les dice que mejor les seria no casarse por la situación que les apremia. La palabra que el apóstol usa y se traduce como apremia proviene del griego anágke (ἀναγκή) la cual denota una situación de gran necesidad y calamidad. Pablo no está desvirtuando en ningún momento el matrimonio, sin embargo en Corinto se estaba dando una situación difícil, que no se aclara realmente que era, y dada esa situación era mejor no casarse. Posiblemente se trataba de una fuerte persecución en contra de los cristianos, y por tanto, esta recomendación no se puede tomar como universal ya que aplicaba para la situación específica que atravesaban los corintios. Generalmente durante las persecuciones los cristianos eran torturados y obligados a negar a Jesús y muchos veían como su cónyuge e hijos eran sometidos a este martirio. En este sentido, el deseo del apóstol es evitarle esa congoja ya que el soltero solo sufre sus propias penas, pero al casado se le agrega la preocupación y sufrimiento de su familia. Sin embargo, si alguien ya estaba casado, no debía separarse de su cónyuge, y si un soltero, aun con la situación difícil que se vivía en Corinto decidía casarse, no pecaba al hacerlo.

EL TIEMPO ES CORTO


“Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido”.
1 Corintios 7:29-35

                En estos versículos el apóstol utiliza otra palabra para referirse a que el tiempo es corto. La palabra tiempo viene del griego kairós (καιρός), la cual denota una fracción especifica de tiempo que reúne ciertas características, contraria a la otra expresión común para tiempo que es jrónos (χρόνος) la cual denota el tiempo calendario. Por tanto, sabiendo que una situación apremiante acontecía en Corinto, el tiempo para consagrarse y servirle al Señor era corto. En este sentido Pablo les dice a los corintios que no se aferren a nada de este mundo ya que todo es pasajero y nuestro verdadero enfoque debe estar en el regreso de nuestro Señor Jesucristo: Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. Al final, la apariencia de este mundo es pasajera, todo pasara, pero nuestra fe tiene alcances eternos y nuestros tesoros en el reino de los cielos son permanentes.

Pablo basado en la actual situación de Corinto decía que era mejor quedarse soltero, así alguien se evitaría muchos sufrimientos y su servicio sería más efectivo. Finalmente establece las diferencias entre los casados y los solteros. El aclara que un soltero tiene más tiempo para dedicarse a las cosas del Señor; sin embargo, el casado tiene responsabilidades con su cónyuge en cuanto a agradarle por lo que su tiempo de servicio al Señor se reduce, pero sea como sea, todos deben buscar la forma de agradar al Señor siempre: El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. Al reflexionar en esta poéticas palabras uno puede entender que verdaderamente esta vida es corta y no único de gran valor es nuestra devoción y servicio a Dios. Debemos esforzarnos porque nada de este mundo nos distraiga y nos hallemos consumiendo nuestras fuerzas y usando nuestras habilidades y dones en cosas que no trascenderán en la eternidad.



¿Cómo se justificará el hombre delante de Dios? (Job 25:4)


“¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?”.
Job 25:4

INTRODUCCIÓN


            Estas preguntas fueron formuladas por un hombre llamado Bildad, uno de los tres amigos de Job. Él se preguntaba como el hombre siendo pecador podía ser justificado delate de Dios. La palabra justificación significa ser declarado inocente de algún delito o pecado. Es interesante ver que esta pregunta se formuló durante los primeros años de la humanidad sobre esta tierra considerando que Job es el libro más antiguo de la Biblia (1700 a.C.). También en tiempos del ministerio de Jesús un hombre le hizo una pregunta similar: “Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”, (Marcos 10:17). Incluso hoy en día muchas personas se hacen esta pregunta encontrando muchas respuestas entre diferentes creencias y religiones. No obstante, la Biblia nos enseña que realmente uno puede llegar a estar seguro de nuestra salvación y responde satisfactoriamente a esta pregunta.

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¿Cómo se justificará el hombre delante de Dios?

                               I.            EL HOMBRE EN SU ESTADO NATURAL ES INCAPAZ DE SALVARSE.


“¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda,  No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre;  Quebranto y desventura hay en sus caminos;  Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos”.
Romanos 3:9-18

            En estos versículos el apóstol Pablo usa varios pasajes de los Salmos y de Isaías que nos hablan de la condición natural del ser humano. Sin Cristo no hay justicia en la vida del hombre, todos sus pensamientos, palabras y obras son malas y por consiguientes culpables del pecado delante de Dios ya que la paga del pecado es la condenación eterna. Sin embargo, más adelante el mismo apóstol nos enseña cómo podemos ser justificados.

                            II.            LA VERDADERA JUSTIFICACIÓN DEL HOMBRE.


“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”.
Romanos 3:23-25

            Ya el apóstol demostró que todos sin distinción de raza o religión están condenados: Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, sin embargo, abre una puerta de esperanza al enseñarnos que el hombre puede llegar a ser salvado de este terrible camino. En estos versículos nos enseña cómo se efectúa la verdadera justificación:

1.      La justificación es gratuita, por gracia.


“… siendo justificados gratuitamente por su gracia…”

            En primer lugar, la justificación de Dios no es algo que se gana por medio de las buenas obras o a través de una religión, es gratuita. Pablo nos dice que esta es por gracia. La gracia es un don de Dios, un regalo que el ofrece al ser humano por su gran misericordia y está a disposición de todo aquel que lo desee.

2.      La justificación es la obra de Cristo en la cruz del Calvario.


“… mediante la redención que es en Cristo Jesús…”

            Esta justificación hoy es posible gracias a lo que Cristo hizo en la cruz del Calvario. Él llevo en si todos nuestros pecados y tomo nuestro lugar al morir como el sacrificio perfecto que el Padre demandaba como paga por nuestros pecados. Aquí el apóstol utiliza una palabra de usada en el Antiguo Testamento. La palabra redimir era usada cuando alguien pagaba el precio de un esclavo (Número 18:15), y era usada por Dios cuando se refería a la libertad que había traído a Israel de su esclavitud en Egipto. De la misma manera Jesús nos redimió al pagar el precio de nuestra libertad del pecado en la Cruz del Calvario.

“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.
Hebreos 12:2

3.      La justificación se alcanza por fe.


“… mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre…”

            Esta maravillosa justificación se alcanza por medio de la fe. El propiciatorio no era más que la tapadera del arca del pacto donde el sacerdote rociaba la sangre de los animales sacrificados como expiación por los pecados del pueblo. Así el cuerpo de Cristo fue el propiciatorio donde nuestros pecados fueron expiados. Solamente tenemos que creer en Jesús y que su sacrificio es suficiente para perdonar todos nuestros pecados.

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.
Romanos 10:9-10

4.      La justificación es una manifestación del amor y la paciencia de Dios.


“… para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”.

            Finalmente, a Dios le plació manifestar su gran amor y paciencia al pasar por alto todos nuestros pecados. Todos merecíamos el infierno, pero en su infinita gracia envió a su Hijo Unigénito a morir por nosotros para que hoy podamos gozar de esta gran salvación.

CONCLUSIÓN



            El hombres desde que nace es pecador, pero Dios ha provisto un camino para su salvación que es la fe en el sacrificio de su Hijo amado, Jesús.


Sed salvos de esta generación perversa (Hechos 2:36-40)

“Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación”.
Hechos 2:36-40

INTRODUCCIÓN


            En las Escrituras y en este pasaje en particular se realiza una advertencia concreta a todos sus lectores: Salvarse de esta generación. Contrario a lo que la mayoría de personas pueden pensar este mundo es perverso y conduce al ser humano a la condenación eterna y por ello se le exhorta a  Sed salvos de esta perversa generación. Este pasaje bíblico contiene el primer sermón que la iglesia dio a través del apóstol Pedro y nos muestra la forma de cómo alcanzar la salvación de nuestras almas.

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Sed Salvos de esta generación perversa

                                  I. UNA ASEVERACIÓN CONTUNDENTE EN CUANTO A LA SALVACIÓN.


“Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”.

            El apóstol Pedro declara una afirmación muy contundente que quiere que quede claro entre sus oyentes, y esta es que Jesús quien murió en la cruz ha sido hecho Señor y Cristo por Dios. Si hay algo que toda persona tiene que saber es que Jesús ha sido constituido Señor de todo. Este título declara su autoridad y poder sobre todo gobierno y señorío en esta tierra incluyendo nuestra vida.  También la Escritura lo declara como Cristo, termino griego equivalente a Mesías en hebreo que denota su acto expiatorio en la cruz del Calvario para redimirnos de nuestros pecados. En este sentido, Jesús es el único que puede otorgarnos la vida eterna, pero por otro lado, tenemos que someternos a su señorío y permitir que el gobierne en nuestros corazones.

            Para alcanzar la salvación el ser humano tiene que comprender estos conceptos básicos que le ayudaran a heredar la vida eterna. Si no está dispuesto a reconocer a Jesús como Señor de su vida y como el único medio de salvación no podrá escapar de la condenación eterna.

                            II. LA ACTITUD CORRECTA PARA SER SALVO.


“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

            Estos versículos nos muestran la respuesta correcta que debemos expresar ante la exposición del evangelio. En primer lugar la Escritura dice que se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Para alcanzar la salvación es importante quebrantarnos de corazón y esto debe conducirnos a adoptar una actitud de completa obediencia a su palabra tal y como lo muestran estas personas cuando le preguntan a Pedro: ¿qué haremos? El apóstol Pedro les dice que para recibir el perdón de sus pecados es necesario arrepentirse de sus pecados y bautizarse como evidencia publica que realmente han abandonado su antigua manera de vivir. Si el hombre quiere salvarse debe arrepentirse de corazón sincero y abandonar su antigua manera de vivir dando los frutos de todo nacido de nuevo.

                         III. UNA PROMESA PARA TODO AQUEL QUE CREA.


“Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.

            Lo maravilloso de este mensaje es que es para todo aquel que crea en Jesús, no solo para las generaciones pasadas o presentes, sino para las venideras, para todo aquel que crea.

                          VI. LA EXHORTACIÓN A SER SALVOS DE ESTE MUNDO PERVERSO.


“Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación”.

            Lamentablemente no todas las personas están dispuestas a aceptar este mensaje y por ello las Escrituras le advierten al hombre que escape del terrible juicio que enfrentaran en el infierno y por ello la recomendación final del apóstol es Sed salvos de esta perversa generación.

            CONCLUSIÓN



            La Biblia nos exhorta a escapar de la condenación eterna pero para ello debemos reconocer la obra vicaria de Cristo y hacerlo el Señor de nuestras vidas.


viernes, 12 de junio de 2015

Cada Quien Ministre según su Condición (1 Corintios 7:17-24)


“Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más. Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios”.
1 Corintios 7:17-24

INTRODUCCIÓN


             Hasta el momento el apóstol Pablo ha respondido a algunas preguntas que los corintios le habían hecho por medio de una carta que hoy en día no tenemos. Se ha enfocado en responderles cuestiones referentes al matrimonio. No debemos olvidar que la iglesia de Corinto recibía una fuerte influencia de depravación sexual por lo que el apóstol les recomienda que aquellos que no tiene el don de continencia que mejor se casen, y en ese sentido les dirige su consejo tanto a los solteros y viudas, como a los matrimonios donde ambos son creyentes y aquellos donde uno de ellos es incrédulo. Al avanzar hasta esta sección Pablo trata de aterrizar en el punto principal que quiere dejar claro entre los corintios: que cada uno considere su condición y dones que ha recibido para ministrar delante del Señor.

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Cada Quien Ministre según su Condición


VIVIENDO EN LA CONDICIÓN QUE EL SEÑOR LO LLAMO


“Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias”.
1 Corintios 7:17

                A todo esto uno podría preguntarse qué es mejor, ¿ser soltero o ser casado? Pablo nos aclara en este apartado cual es el mejor estado para ministrar nuestros dones. ¿El soltero ministrará mejor que el casado?, o ¿viceversa? El mejor estado es aquel al cual Dios nos ha llamado. Si ha decidido que le sirvamos siendo casados, ese es el mejor, pero si Él nos ha dado el don de continencia, nuestro mejor estado para servirle será el de soltero. Por tanto aclara: Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios. Por tanto, su consejo para los solteros que han recibido el don de continencia es servirle así al Señor, y para los casados la exhortación es continuar es esa condición, y a los que están casados con un incrédulo, si este consiente en vivir así con él o ella, que no se separe. Cada quien debe vivir en el estado que Dios le ha llamado de acuerdo a sus dones.  Para aclarar este punto el presenta dos ejemplos de la esfera religiosa (judíos y gentiles) y dos de la esfera social (esclavos y libres).

VIVIENDO PARA CRISTO EN LA CIRCUNCISIÓN O INCIRCUNCISIÓN


“¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede”.
1 Corintios 7:18-20

             Pablo les dice a sus lectores que si alguien siendo ya judío fue llamado al cristianismo, que se quede circunciso. La circuncisión era la señal del pacto que Dios había hecho con Abraham y desde entonces los niños se circuncidaban en el octavo día de nacimiento. Era un símbolo de su fe y obediencia a la ley de Moisés. Sin embargo, algunos judíos en los tiempos de los Macabeos llegaron a sentirse reprimidos por este tipo de señal en el prepuso de su pene, especialmente porque la cultura helenística magnificaba el culto a la belleza del cuerpo a tal punto que algunos judíos se sintieron avergonzados de la señal de la circuncisión de tal forma que se sometían a una pequeña cirugía que trataba de corregir el problema para que estos encajaran en la sociedad. Posiblemente, algunos creyentes de descendencia judía pudieran recurrir a esta cirugía, aunque generalmente eran los cristianos judíos que insistían en los gentiles que se circuncidaran. También pasaba lo contrario, y al parecer era más común ya que los judíos trataban de hacer que los gentiles cristianos se circuncidaran. No obstante, el apóstol es claro al decirle que ni lo uno ni lo otro sirve en la nueva vida de salvación que Dios les ha otorgado. Alguien pudiera ser circuncidado pero no por eso cumplir con la ley, y viceversa, un incircunciso podía vivir cumpliendo la ley. En Gálatas les dice que lo importante es vivir conforme a la nueva vida que han recibido en Cristo: “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación”, (Gálatas 6:15). Sea que este circuncidado o no, lo que hoy importa es el tipo de vida que van a llevar. Como nueva creación deben quedarse en la condición en la cual fueron llamados y vivir como verdaderos hijos de Dios.

VIVIENDO PARA CRISTO EN NUESTRO ESTATUS SOCIAL


¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más. Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios”.
1 Corintios 7:21-24


                 Así mismo, si alguien fue llamado a Cristo siendo esclavo no debe preocuparse de su condición social, aunque si puede procurar su libertad que lo haga. Esto no significa que Pablo aprobaba la esclavitud la cual generalmente era inhumana, él sabía que a lo mejor la predicación del evangelio un día llegaría a terminar con toda esta clase de injusticias, pero ahora lo que quiere es enseñarles a sus lectores que sin importar su condición social lo importante es el testimonio que darán como nacidos de nuevo. Así todo hombre viene a ser libre del dominio de Satanás en Cristo Jesús. De igual forma, aquel que fue llamado siendo libre es deudor de Cristo y está obligado a testificar de su nueva vida en la fe sin olvidar que ahora es esclavo de Cristo. Por tanto, no importa la condición social en la cual fueron llamados, el propósito predominante es el testimonio que como cristianos darán sabiendo que en Cristo Jesús somos libres del pecado, pero esclavos de la justicia: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”, (Gálatas 3:28).