Un Dios que merece nuestro agradecimiento (1 Samuel 2:1-9)



“Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y  a él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder. Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre; hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece. Jehová mata, y él da vida; él hace descender al Seol, y hace subir.  Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece. El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, más los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza”.
1 Samuel 2:1-9

INTRODUCCIÓN


            Muchas veces hemos oído palabras de agradecimiento dirigidas a otras personas o incluso a nosotros mismos, por algo que se hizo por alguna persona que impacto grandemente su vida. Esto lo vemos en un hijo que agradece a sus padres su cuidado, o por el apoyo que alguien recibió para finalizar sus estudios, o por la ayuda que alguien le brindo para que comenzara a trabajar en alguna empresa, etc. En general, existen muchas razones por las cuales agradecer a alguien, pero si hay alguien a quien le podemos agradecer nuestra salud, nuestros trabajos, nuestros éxitos en proyectos personales, por nuestra familia y por todo lo que tenemos, ese es a Dios. En estos versículos vemos a Ana haciendo una oración que expresa el agradecimiento que ella tenía a Dios, así como las razones por las cuales le agradecía.

agradecimiento-a-Dios
Un Dios que merece nuestro agradecimiento

                               I.            DIOS MERECE NUESTRO AGRADECIMIENTO PORQUE NOS OFRECE UNA GRANDE SALVACIÓN.


“Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y  a él toca el pesar las acciones”.

En su oración Ana expresa un profundo agradecimiento por la gran salvación que Dios ofrece a su pueblo lo cual nos hace reflexionar acerca de la gran bendición que tenemos en tener a un Dios protector como Él: Por cuanto me alegré en tu salvación… porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro. Ninguna nación en la tierra puede alegrarse tanto como nosotros por el hecho de tener un Dios que vele y guarde a su pueblo y que le provea una grande salvación. Ni los dioses paganos de la antigüedad, ni en el Islam o el hinduismo encontraremos a un dios tan lleno de misericordia y que restaure la vida de su puede como nuestro Dios.

                            II.            DIOS MERECE NUESTRO AGRADECIMIENTO PORQUE TIENE EL PODER DE CAMBIAR CUALQUIER SITUACIÓN A NUESTRO FAVOR AUN CUANDO ESTAS SEAN IMPOSIBLES.


“Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder. Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre; hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece. Jehová mata, y él da vida; él hace descender al Seol, y hace subir. Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece. El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor”.

En estos versículos encontramos otra razón para estar agradecido con Dios, y es el hecho de que tiene poder para cambiar cualquier situación aun cuando estas sean imposibles. En su oración Ana lo expresa de la siguiente manera:

1.      Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder.
2.      Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre.
3.      hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece.
4.      Jehová empobrece, y él enriquece.
5.      abate, y enaltece.
6.      El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor.

                         III.            DIOS MERECE NUESTRO AGRADECIMIENTO PORQUE NOS GUARDA DE TODO MAL.


“Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, más los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza”.

            En tercer lugar Dios merece nuestro agradecimiento porque nos guarda de todo mal. Hoy vivimos en un mundo de mucha violencia y el ser humano hace grandes esfuerzos para garantizar su seguridad personal, ya sea reforzando la seguridad pública, mudándose a colonias de alta seguridad, contratando vigilancia o guarda espaldas privados, etc. Pero qué bueno es saber que los cristianos tenemos uno que guía nuestros pasos y ese es el Dios todo poderoso el cual no permite que nadie nos haga daño si no es su voluntad.

CONCLUSIÓN.


Dios merece nuestro agradecimiento porque:

1.      Porque nos ofrece una grande salvación
2.      Porque tiene el poder de cambiar cualquier situación a nuestro favor aun cuando estas sean imposibles.
3.      Porque nos guarda de todo mal.



Share on Google Plus

About Walter Cuadra

0 Comments:

Publicar un comentario