Voy al Padre (Juan 14:28-31)



“Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí. Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí”.
Juan 14:28-31

INTRODUCCIÓN


              Con estas palabras llega a su fin el capitulo 14 del evangelio según Juan. Este gran discurso que esta siendo dado por nuestro Señor Jesucristo a sus discípulos es transcendental en gran manera. Recordemos que son las ultimas palabras de Jesús a sus discípulos antes de morir en la cruz, y será después de su resurrección que volverá a estar con ellos, por ello, sus palabras son de una importancia tal que determinante que prácticamente los prepararían para el momento que estaban a punto de sufrir, la muerte de su Maestro. Ahora nuestro Señor afirma que su momento de estar con el Padre se acerca y por consiguiente su victoria final.


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Voy al Padre


JESÚS VA AL PADRE Y ESTO ES MOTIVO DE REGOCIJO PARA AQUELLOS QUE LE AMAN


“Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado…”.
Juan 14:28

            Una vez más Jesús recalca la verdad que ya les ha anunciado, Él va al Padre, pero regresaría por ellos: Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. El Señor iba camino al Padre y este camino era a través de la muerte, esto definitivamente entristecía en gran manera a sus discípulos, porque ellos ignoraban que resucitaría y volvería a estar con ellos, pero todo lo que estaba pasando era necesario para que se cumpliese las Escrituras. Por ello, cuando Jesús resucitó y se le apareció, les abrió el entendimiento para que comprendiesen que todo esto había ocurrido para cumplimiento de las Sagradas Escrituras: “Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas”, (Lucas 24:45-48). Sus discípulos aun no comprendían todo lo que estaba ocurriendo, es más, deseaban que el Señor evitase la muerte para que siguiese con ellos, pero posteriormente lo comprenderían y se alegrarían por El ya que a través de su muerte conquistaría la victoria final por medio de su resurrección, por ello les dijo: Si me amarais, os habríais regocijado.

JESÚS VA AL PADRE PORQUE ESA ES SU VOLUNTAD


“… porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo”.
Juan 14:28

              Además de todo esto, Jesús les recalca a sus discípulos que va camino a su Padre porque también esa era su voluntad, y Él estaba para sujetarse a su voluntad:  porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. Jesús afirma que el Padre es mayor a Él, no en el sentido de que fuese un ser inferior a Dios, porque es Dios, sino porque mientras estuvo en esta tierra en su misión terrenal se sujeto a la voluntad de su Padre, y por ello estaba allí: “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”, (Juan 6:38). Y esta voluntad consistía que dar a su Hijo Jesucristo en rescate de muchos pecadores que habrían de arrepentirse de sus pecados: “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”, (Juan 6:40). Definitivamente nuestro Señor vía solo para hacer la voluntad del Padre, y el Padre mostro su enorme amor por nosotros que envió a su Hijo a morir por nuestros pecados y esta era la voluntad de Jesús tenia que cumplir.

ESTAS PALABRAS LES AYUDARAN A CREER EN EL FUTURO


“Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis”.
Juan 14:29

            He aquí una vez más la razón por la cual Jesús les vuelve a repetir estas palabras: Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. Jesús está repitiendo una y otra vez que está allí en Jerusalén para morir e ir al Padre, y aunque estas palabras entristecían muchos a sus discípulos, quería que les quedaran bien grabadas en sus mentes todas sus promesas porque cuando resucitara se cumplirían y así la fe de ellos crecería. Lo cierto es que los discípulos fueron testigos presenciales de todo esto que le ocurrió a nuestro Señor Jesucristo, ellos vieron como las Escrituras se cumplieron en su vida, muerte y resurrección, esto los lleno de fe y los convirtió en los mejores testigos, por ello Juan, ya anciano a lo mejor, afirmaba que hablaba aquello que había presenciado junto con sus demás compañeros: “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido”, (1 Juan 1:1-4).

EL MUNDO CONOCERÍA QUE JESÚS HIZO LA VOLUNTAD DE SU PADRE


“No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí. Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí”.
Juan 14:30-31

         Ya Jesús casi que lo había dicho todo, y no volvería a repetirlo, el momento de hablar estaba casi por terminar, y Satanás entraría en escena actuando maléficamente a través de Judas iscariote y los sacerdotes y principales de los judíos: No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí. Por ello cuando atraparon a Jesús les recrimino que mientras anduvo a pleno día haciendo la voluntad de su Padre, nadie le prendió, pero cuando llego el momento de que las tinieblas tuvieron su oportunidad para actuar, ellos conducidos por el príncipe de este mundo, el cual es Satanás, se convirtieron en su instrumento maligno: “Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; más esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas”, (Lucas 22:52-53). Ellos estaban prendiéndole, pero no era la primera vez que lo intentaban, pero a diferencia de las otras oportunidades, ellos estaban obteniendo lo que querían porque las tinieblas del mal los respaldaban, sin embargo, todo eso era necesario para que se cumpliera la Escritura y el Mesías fuera entregado en manos de pecadores y muriera por nuestros pecados, así un día resucitaría obteniendo la victoria final y el mundo supiese que él había amado a su Padre obedeciéndole hasta la muerte: Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Por ello Juan llegaría a plasmar esta maravillosa verdad en su evangelio en las palabras que han transformado e impactado a millones de personas a lo largo de todos los tiempos: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”, (Juan 3:16). Ciertamente el mundo conocería cuanto su Hijo lo amaba al obedecer su voluntad hasta la muerte, todo para que todo aquel que en Él creyera no se pierda más tenga vida eterna. Así nuestro Señor se dirigía a sus discípulos y después de dirigir estas palabras les pidió que se retiran a otro lugar donde continuaría con sus ultimas enseñanzas: Levantaos, vamos de aquí.





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