Noé Entra en el Arca (Génesis 7:1-10)



“Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra”.
Genesis 7:1-10

INTRODUCCIÓN


               El capítulo 7 del libro de Génesis presenta un acontecimiento que es muy conocido por la mayoría de las personas, el diluvio universal. El diluvio universal constituye el primer juicio divino que viene sobre los hombres por causa de su maldad, ya anteriormente vimos como la humanidad estaba perdida en maldades que habían llegado hasta la misma presencia del Señor, por lo que determino terminar con toda la vida de la tierra; sin embargo, en medio de toda esta generación perversa, Noé hallo gracia a los ojos de Dios ya que era un varón justo y perfecto en sus generaciones, y por ello, Dios le pidió que construyera un arca la cual sería el medio de salvación para el juicio que venía sobre todos los habitantes de la tierra.

arca
El arca de Noé

LOS QUE SE SALVARON DEL DILUVIO UNIVERSAL


“Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación”.
Génesis 7:1

                Al leer el primer versículo del capítulo 7 de este libro encontramos que únicamente Noé y su familia se salvaron de toda aquella generación antediluviana, estos fueron condenados y perecieron en el diluvio universal por causa de su pecado, sin embargo, perecieron no porque no tuvieron oportunidad de ser salvos, sino por su dureza de corazón. Si leemos la palabra de Dios podemos entender que Dios les dio la oportunidad de arrepentimiento y entrar en el arca, que era el medio de salvación. En primer lugar, por la carta de Pedro podemos entender que Noé fue un pregonero de justicia en su tiempo: “Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”, (2 Pedro 2:5). En este versículo, la palabra griega de donde se traduce “pregonero” es kérux (κήρυξ), y esta literalmente significa anunciar, predicar o proclamar, y es una palabra griega que es similar a otra que es kerússo (κηρύσσω), la cual se aplicaba a los heraldos que eran los encargados de anunciar los mensajes oficiales de un rey de pueblo en pueblo. Por tanto, si consideramos el significado etimológico de estas palabras, Noé era un heraldo de Dios y como tal, anuncio el mensaje de justicia a los hombres y, por ende, el juicio venidero que venía sobre ese mundo a través del diluvio. No obstante, es obvio que estos no creyeron, aparte que el hecho de creer que un diluvio venia sobre el mundo era algo muy difícil de creer, especialmente porque nunca había llovido en aquella época: “Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra”, (Génesis 2:5-6). Hoy en día lo hombre contemporáneo no es muy diferente ya que no cree que este mundo será desecho en fuego el día del juicio final y cuando todas las almas tengan que compadecer delante de Cristo por sus pecados: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”, (2 Pedro 3:10). A parte de esto, también estos hombres presenciaron por 120 años la construcción del arca lo cual sirvió de un anuncio o señal del juicio que venía sobre ellos, pero no supieron entender las señales: “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años”, (Génesis 6:3). De igual forma, hoy en día las señales de su segunda venida se están cumpliendo, pero muchos solo se burlan ignorando que esta actitud los condenará: “Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen, así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos”, (2 Pedro 3:3-7). Sin embargo, así como ocurrió en la época antediluviana, así pasará en los días postreros, su palabra se cumplirá y el juicio sobre todo pecado vendrá a la humanidad y este periodo de juicio es conocido como la gran tribulación.


Noé-pregonero-justicia
Noé pregonero de justicia

                Lo cierto es que solamente Noé se salvó y con él su familia: 
Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De acuerdo con la Biblia, fueron un total de ocho personas las que se salvaron: “Los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua”, (1 Pedro 3:20). Estas ocho personas fueron Noé, su esposa, sus tres hijos; Sem, Cam y Jafet, y las tres esposas de estos, y estas fueron salvas por el testimonio de Noé, el cual fue hallado justo en toda su generación.

DIOS PRESERVA LA VIDA DE LOS ANIMALES


“De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice”.
Génesis 7:2-4

               En estos versículos podemos ver cómo Dios cuida de su propia creación, porque el diluvio que traería sobre este mundo habría de destruir todo ser viviente, incluyendo a los animales: “Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”, (Génesis 6:7). Sin embargo, Dios muestra su amor hacia su creación que no solo decidido preservar la vida de los seres humanos a través de Noé, sino que también la vida de los animales preservando la vida de algunas parejas de ellos dentro del arca. Ahora, de acuerdo con el texto observamos que en el arca entraron siete parejas de animales limpios, varón y hembra, y una pareja de los animales que no son limpios, y así entraron al arca estos animales según su especie, y esto fue necesario para: conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. Según vemos, de los animales limpios iban 7 parejas, mientras que de los animales no limpios o inmundos solamente una. Ahora, uno podría preguntarse cómo Noé supo qué animales eran limpios y cuáles no; ya que para este tiempo aún no se había escrito el libro de Levítico ya que en su capítulo 11 aparece el listado de estos, sin embargo, difícilmente podemos responder a esta pregunta. Algunos piensan que Noé tenia ya el conocimiento de qué animales eran limpios porque desde tiempos de Adán así fue determinado al momento de ponerles nombres a todos los animales. Otros opinan que fue Dios quien le dijo cuales eran limpio y cuales no. Como sea, Dios le ordeno a estos animales y fueron obedientes entrando en el arca. También es interesante ver que la cantidad de los animales limpios era mayor considerando que después del diluvio, algunos de estos iban a servir para ofrecerlos como sacrificios a Dios y como alimento, ya que después del diluvio, el hombre dejo de ser vegetariano y se le permitió comer carne: “Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis”, (Génesis 9:3-4).

            Objeciones al relato de los animales que se salvaron en el arca.


El relato del arca de Noé ha sido duramente criticado por algunas personas que afirman que este evento nunca ocurrió, y una de las cosas que critican es el hecho de que Noé pudiese reunir a todas las especies de la tierra si actualmente andan alrededor de más de 8 millones de estas. Ante esta objeción podemos responder lo siguiente. Primero, no olvidemos que nos encontramos en el principio de los tiempos de la creación y esto nos sugiere que para esta época no existían tantas especies como hoy. La diversidad de especies es consecuencia de como los animales se han adaptado a las diferentes condiciones climáticas del planeta, así que es de suponer que para este periodo no existían muchas especies. Segundo, las especies marinas y acuáticas no tuvieron necesidad de salvarse en el arca, y considerando las que pudiesen ser las existentes, las especies que entrarían en el arca serian aproximadamente 36, 000. Los estudios modernos de la hidromecánica a considerado las medidas del arca y comprobado que de acuerdo con su estructura y forma era capaz de albergar el equivalente de al menos 445 vagones de tren, los cuales a su vez son capaces de resguardar 70 mil animales. Esto demuestra científicamente que es posible que el arca pudiese resguardar todos estos animales. Además de esto, su peso combinado era capaz de llevar un equivalente a 51 millones de kilos y flotar perfectamente por el peso de agua que habría de desplazar al momento de hundirse.

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Diferentes especies de animales

Otra objeción tiene que ver con la probabilidad de que algunos animales viajaran enormes distancias hacia el arca, por ejemplo, algunos se preguntan como hicieron animales del polo norte como el oso polar para viajar desde su ubicación actual hasta el medio oriente que actualmente corresponde a Irak. Los que hacen esta pregunta ignoran que para este momento la geografía de la tierra, así como las condiciones climáticas eran diferentes, y de igual forma la mayoría de animales no se encontraban tan distantes y las especies no habían cambiado tanto entre ellas debido a que no existían las 4 estaciones del año que hoy conocemos, solo existía una que equivalía a una especie de enorme burbuja de agua que permitía que las plantas se humectaran con este tipo de vapor y protegía la tierra de los rayos ultravioleta. Al principio no existían los enormes desiertos que hoy conocemos, no existían los polos norte y sur, no había regiones mas calientes que otras o más heladas que otras, por tanto, es lógico pensar que no existían tantas variedades de especies de un mismo animal como hoy tenemos. Otra objeción que los incrédulos ponen a este relato es cómo fue posible que Noé y su familia fueran capaces de alimentar durante más de un año a tantos animales, así como la posibilidad de poder llevar tanto alimento para todos los animales. Bueno, ante esto uno puede responder que en la naturaleza existe un estado en el cual entran algunos animales durante los días de invierno que se llama hibernación, en el cual los animales entran en un estado de sueño profundo donde su metabolismo baja a niveles considerables donde disminuye su respiración y ritmo cardiaco, y por tanto la necesidad de comer reduce al mismo tiempo. De esta forma, así como hacen hoy en día algunos animales, estos que estaban en el arco pudieron entrar en estado de hibernación y la necesidad de alimentarlos debió disminuir y, por tanto, esto no debió haber sido un problema. Otra objeción es con los dinosaurios, siendo animales tan grandes, cómo pudieron estos haber entrado en el arca, considerando que realmente estos animales existieron. La existencia de los dinosaurios no puede ser negada, especialmente por los fósiles que existen hoy en día de ellos, sin embargo, no existieron en una era anterior a la aparición del hombre, tal y como la teoría de las eras geológicas supone, sino convivieron con el hombre. El día que Dios creo a los animales, creó a los dinosaurios y estos fueron salvados en el arca. En la Biblia hay ciertas evidencias de animales que concuerdan con las imágenes de dinosaurio que hoy se muestran. Por ejemplo, en Job, el libro mas antiguo de la Biblia, se nos habla del leviatán y su descripción es muy parecida a la de un dinosaurio: “¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo, o con cuerda que le eches en su lengua? ¿Pondrás tú soga en sus narices, y horadarás con garfio su quijada? ... ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se acercará a él con su freno doble? ¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Las hileras de sus dientes espantan. La gloria de su vestido son escudos fuertes, cerrados entre sí estrechamente. El uno se junta con el otro, que viento no entra entre ellos. Pegado está el uno con el otro; están trabados entre sí, que no se pueden apartar. Con sus estornudos enciende lumbre, y sus ojos son como los párpados del alba. De su boca salen hachones de fuego; centellas de fuego proceden. De sus narices sale humo, como de una olla o caldero que hierve. Su aliento enciende los carbones, y de su boca sale llama. En su cerviz está la fuerza, y delante de él se esparce el desaliento. Las partes más flojas de su carne están endurecidas; están en él firmes, y no se mueven”, (Job 41:1-2, 13-23). También aparece la descripción de otro animal llamado behemot el cual no corresponde a ningún animal conocido hoy en día pero que si podría equivaler a un brontosaurio, un dinosaurio: “He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti; hierba come como buey. He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su vigor en los músculos de su vientre. Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus muslos están entretejidos. Sus huesos son fuertes como bronce, y sus miembros como barras de hierro… Ciertamente los montes producen hierba para él; y toda bestia del campo retoza allá… He aquí, sale de madre el río, pero él no se inmuta; tranquilo está, aunque todo un Jordán se estrelle contra su boca. ¿Lo tomará alguno cuando está vigilante, y horadará su nariz?”, (Job 40:15-18, 20, 23-24). 

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Fósiles de huellas de dinosaurios junto con huellas humanas encontradas en el rio Paluxi, en Glen Rose

De igual forma, la evidencia científica a demostrado que los dinosaurios convivieron con los seres humanos y una de estas evidencias es el descubrimiento de huellas fósiles de dinosaurios y a la par de estas, huellas de seres humanos, encontradas en el rio Paluxi, en Glen Rose, EE. UU, lo cual demuestra que ambos coexistieron juntos. También existen pinturas rupestres que demuestran la convivencia de dinosaurios con humanos.


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Pinturas rupestres de Yamón, Utcabamba, Perú (Humanos y Dinosaurios juntos)

 
Ahora, científicamente se ha demostrado que algunos reptiles nunca dejan de crecer a lo largo de toda su vida, y si esto es así, los dinosaurio fueron reptiles que al nacer fueron animales pequeños, pero considerando la longevidad de la vida en este tiempo, así como habían hombres antediluvianos que vivían mas de 800 años, debió existir reptiles con edades similares lo cual implica que durante todo este tiempo estos animales crecieron considerablemente hasta convertirse en los dinosaurios de los que hoy en día se habla. Ahora bien, meter un dinosaurio grande al arca no era viable, tanto por su tamaño y porque un grande equivalía a uno viejo y no fértil, por lo que más lógico era meter dinosaurios jóvenes de tamaño inferior al del ser humano, y con esto se solucionaba el problema.


EL TIEMPO SE ACABÓ


“E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra”.
Genesis 7:1-10

            Finalmente, Noé obedeció, y fue a la edad de sus 600 años de edad que el diluvio vino sobre la tierra, lo cual muestra la veracidad histórica que el autor de este libro le quiere dar al hecho de este cataclismo que azoto a todo el mundo realmente paso: E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Ahora, fueron solamente Noé, su familia y los animales que se resguardaron dentro del arca los que se salvaron del diluvio: Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. Ningún hombre del tiempo antediluviano quizá entrar al arca ya que consideraba todo esto una locura y podemos imaginarnos la escena, ya que si bien es cierto que Noé y los suyos entraron en el arca y las puertas se cerraron, pero el diluvio no vino de inmediato, sino hasta los siete días de esto, lo cual ha de ver causado la burla de la gente al pensar que Noé y su familia estaban encerrados allí con todos esos animales, y el calor que hubiese hecho dentro del arca, junto con el olor de todos los animales debió haber sido quizás insoportable. Sin embargo, pese a las burlas y la situación de encierro dentro del arca, Noé obedeció, y esta fe condeno al mundo: “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe”, (Hebreos 11:7). Lo cierto es que a los siete días de haber entrado en el arca vino el diluvio y toda esa generación perecieron por su rebeldía: Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. Hoy en día existe una gran similitud entre los días de Noé y nuestra generación actual, los cuales no están conscientes de la segunda venida de nuestro Señor, sino llevan sus vidas cotidianas creyendo que nada pasará: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”, (Mateo 24:37-39). Esta generación vivía sin prestar atención a la señal de la construcción del arca creyendo que nada pasaría, estaban tan despreocupado en sus actividades cotidianas, casándose, comiendo y bebiendo, hasta que fue demasiado tarde. En aquel entonces, el medio de salvación que Dios dispuso fue el arca, la cual tenia una solo entrada, y esto es un tipo de Cristo, el cual es el único camino de salvación que Dios ha provisto, pero que el hombre rechaza. Quiera Dios que todos nosotros no seamos como esta generación antediluviana, sino que aprovechemos la única puerta de salvación que es Jesucristo y puede salvarnos del día de la ira que viene sobre el mundo entero.



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