El Pentateuco: Los cinco libros de Moisés

 

“Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel”.

Éxodo 34:27

INTRODUCCIÓN

              La primera división que aparece en nuestras Biblias cristianas es conocida como Pentateuco la cual corresponde también a la Torá de los hebreos, y en esta están incluidos los primeros cinco libros que tenemos en nuestra Biblia cristiana que son Génesis, Éxodo, Números, Levíticos y Deuteronomio. La palabra pentateuco es un término técnico que deriva de una palabra griega compuesta por penta que significa “cinco”, y teucos que significa “rollo” o “libro”. En este sentido Pentateuco significa volumen de cinco libros. Los cinco libros del Pentateuco representan la base para el resto de los libros de las Sagradas Escrituras ya que tanto los profetas, como los libros históricos y poéticos basan su contenido en el fiel cumplimiento de la ley dada a Moisés en el monte Sinaí.  Además de esto el pentateuco corresponde al fundamento de la fe judía, toda su religión y tradiciones giran alrededor del cumplimiento de una serie de mandamientos, ceremonias y fiestas establecidas en este. Si revisamos la Biblia veremos que el Pentateuco también se le conoce con los siguientes nombres:

 1.       La Ley (Josué 8:34; Esdras 10:3; Nehemías 8:2, 7, 14; 10:34, 36; 12:44; 13:3; 2 Crónicas 14;4; 31:21; 33:8).

2.       El libro de la Ley (Josué 1:8; 8:34; 2 Reyes 22:8; Nehemías 8:3).

3.       El libro de la ley de Moisés (Josué 8:31; 23:6; 2 Reyes 14:6; Nehemías 8:1).

4.       El libro de Moisés (Esdras 6:18; Nehemías 13:1; 2 Crónicas 25:4; 35:12).

5.       La ley de Jehová (Esdras 7:10; 1 Crónicas 16:40; 2 Crónicas 31:3; 35:26).

6.       La ley de Dios (Nehemías 10:28-29).

7.       El libro de la ley de Dios (Josué 24:26; Nehemías 8:18).

8.       El libro de la ley de Jehová (2 Crónicas 17:9; 34:14).

9.       El libro de la ley de Jehová su Dios (Nehemías 9:3).

10.    La ley de Moisés siervo de Dios (Daniel 9:11).

En el Nuevo Testamento el Pentateuco se le llama de las siguientes maneras:

1.       El libro de la Ley (Gálatas 3:10).

2.       El libro de Moisés (Marcos 12:26).

3.       La Ley (Mateo 12:5; Lucas 16:16; Juan 7:19).

4.       La ley de Moisés (Lucas 2:22; Juan 7:23).

 


Moisés
Moisés el autor del pentateuco
 

EL AUTOR DEL PENTATEUCO

                   En cuanto a la autoría de los libros del Pentateuco tradicionalmente se le han atribuido a Moisés, el gran legislador de Israel, aunque bien es cierto que dichos libros no mencionan el nombre del autor. También es un hecho que Moisés no pudo haber escrito el Pentateuco en su totalidad. Por ejemplo, alguien más tuvo que escribir acerca de la muerte de Moisés y lo incluyo en el relato bíblico: “Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor”, (Deuteronomio 34:7). La afirmación de que Moisés es el autor del Pentateuco se basa en las siguientes razones:

 1.       Ciertas citas del mismo Pentateuco lo relacionan a él como el autor de los libros (Éxodo 17:14; 24:3-7, Deuteronomio 31:24-26).

2.       Varios libros del Antiguo Testamento lo mencionan como el autor de dicha obra (Josué 1:7-8; 23:6, 1 Reyes 2:3, 2 Reyes 14:6, Esdras 3:2; 6:18, Nehemías 8:1, Daniel 9:11-13).

3.       Jesús mismo dio testimonio de que Moisés era el autor (Juan 5:46, Mateo 8:4; 19:8, Marcos 7:10, Lucas 16:31; 24:27, 44).

A parte de esto, Moisés era un hombre que contaba con la preparación, experiencia e ingenio para escribir el pentateuco ya que había sido instruido en el arte y ciencia de los egipcios: “Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras”, (Hechos 7:22). Al leer el Pentateuco uno puede darse cuenta de los detalles que se presentan en cuanto a algunas costumbres egipcias. Esto se deja ver en pasajes como donde se menciona la costumbre egipcia de llevar canastas sobre la cabeza en el sueño del jefe de los panaderos (Génesis 40:16), el afeitarse la barba (Génesis 41:14), el profetizar con la copa (Génesis 44:5), la costumbre de embalsamar a los muertos y colocarlos en un féretro (Génesis 50:2-3, 26), la cesta hecha de papiro y calafateada con brea y asfalto (Éxodo 2:3), la prohibición de acostarse con el ganado (Éxodo 22:19, Levítico 18:23; 20:15-16),  el modo egipcio de irrigar (Deuteronomio 11:10-11), la referencia al modo egipcio de azotar (Deuteronomio 7:15; 28:27, 35, 60), etc. Todos estos detalles y otros más referentes a la cultura egipcia nos sugieren que el autor estaba muy familiarizado con ello y obviamente, Moisés fue educado en los primeros 40 años de su vida como el hijo de la hija de faraón lo cual fortalece la hipótesis de su autoría en el Pentateuco. También no debemos olvidar que Moisés fue un testigo presencial de todos los acontecimientos que ocurrieron en Egipto y a lo largo de toda la peregrinación de 40 años de Israel por el desierto. Como hebreo, Moisés tenía acceso a las genealogías y tradiciones orales y escritas de su pueblo lo cual le fue de ayuda para escribir el Pentateuco. Basados en estos argumentos se dice que Moisés es el autor de los primeros cinco libros de la Biblia, el Pentateuco.

Algunas personas que niegan la paternidad literaria del Pentateuco de parte de Moisés se apoyan en el hecho de que para esta época la documentación de historia, de códices o leyes no existía, sin embargo, los últimos descubrimientos arqueológicos han desmentido esta aseveración, ya que se han encontrado códices legales escritos otras naciones de la antigüedad, así por ejemplo, podemos mencionar el código de leyes más antiguo que se conoce proviene de los sumerios los cueles se ubican aproximadamente en el año 2350 a.C. También tenemos las Leyes de Ur-Nammu, un rey de la tercera dinastía de Ur cuyas fechas se establecen entre los años 2064 y 2046 a.C., lugar de donde provino Abraham y recibió su primera educación (Génesis 11:28, 31). Están también los códigos del segundo milenio a.C., como el de Lipit-Ishtar, rey de Isin (1875–1864 a.C.), de Eshnunna en la antigua Babilonia (siglo XIX a.C.), de Hammurabi, rey de Babilonia (siglo XVIII a.C.) y los códigos hititas (siglo XVII a.C.).


La teoría documentaria.

Durante años tanto los judíos como los cristianos consideraron a Moisés el autor del Pentateuco, pero a partir de los siglos XVIII y XIX se comenzó a considerar una nueva hipótesis en cuanto a la paternidad literaria del Pentateuco a la cual se le conoció como la teoría documentaria JEDP y su representante más destacado es el teólogo alemán Julius Wellhausen (1844-1918). Esta teoría sostiene que el Pentateuco es una colección de varios documentos de diversos orígenes, tiempos y autores anónimos los cuales fueron combinados por una serie de redactores en algún punto de la historia dando origen a los libros conocidos hoy en día. Esta teoría afirma la existencia de cuatro fuentes que se combinaron para formar el Pentateuco las cuales son la Yahvista (J); la Elohista (E); la Deuteronómica (D); y el escrito Sacerdotal (P). A cada uno de estos documentos se les da la siguiente fecha de origen:

1.       Tradición Yahvista (J); escrita en el año 950 a. C. en el Reino de Judá. La fuente más antigua, trata de narraciones, que constituyen la mitad del Génesis y del Éxodo, más unos fragmentos de Números. Presenta a Dios bajo el nombre de Yahveh (o más bien YHWH), es decir, Jehová y tiene un especial interés en el territorio del reino de Judea y personas relacionadas con su historia. Tiene un estilo elocuente.

2.       Tradición Elohista (E); escrita en el año 850 a. C. en el Reino de Israel. Constituye una tercera parte del Génesis y la primera mitad del Éxodo, además de fragmentos de Números. En ocasiones hay duplicidad de relatos debido a la inserción de ambos documentos y presenta a Dios bajo el nombre de Elohim. Se centra en el reino de Israel y tiene un estilo moderadamente elocuente.

3.       Tradición Deuteronómica (D); escrita en el año 621 a. C. en Jerusalén durante un periodo de reforma religiosa. Toma la forma de una serie de sermones acerca de la ley, y constituye la mayor parte del Deuteronomio. Su término distintivo para Dios es YHWH Elohim que se traduce como ‘El Señor nuestro Dios’.

4.       Tradición Sacerdotal (P); escrita en el año 450 a. C. por los sacerdotes judíos en el Exilio en Babilonia. Consiste en cerca de un quinto del Génesis, partes substanciales de Éxodo y Números, y casi todos el Levítico. Tiene un bajo nivel de estilo literario y se enfoca primordialmente en la enseñanza de las leyes referentes a la forma de culto y sacrificios dirigidos a Dios.

Algunas partes el Pentateuco parecieran estar duplicadas y es allí donde la teoría documentaria pretender establecer su argumento. Por ejemplo, el relato de la creación del hombre pareciera estar duplicado. Si leemos Génesis 1:24-31 vemos que Dios se revela a través del nombre de Elohim, pero cuando leemos Génesis 2:15-17, se vuelve a hablar de la creación del hombre, pero con la diferencia que Dios se revela con el nombre de Jehová. En Éxodo 3-4 aparece el llamamiento de Moisés, pero en Éxodo 6:1-13 vuelve a aparecer el mismo relato predominando en este último el nombre de Jehová. También los relatos del rapto de Sara por el faraón y Abimelec son muy perecidos donde en el primero se utiliza el nombre de Jehová y en el segundo el de Elohim para referirse a Dios (Génesis 12:10-20; 20:1-18). También se duplican la entrada de Noé al arca (Génesis 7:7, 13). O la aparente contradicción que se encuentra en Génesis 37:27-28 donde dice que José fue vendido como esclavo a los ismaelitas; pero más adelante se les llama madianitas, dicha contradicción se resolvería con esta teoría. En este sentido la solución sugeriría que estos versículos provienen de documentos diferentes, donde en el primer versículo se dice que José fue vendido a unos ismaelitas, pero en el 28 se nos dice que fue vendido a unos madianitas. Y así sucesivamente los defensores de esta teoría han presentado estos duplicados con ligeras contradicciones para afirmar que el Pentateuco es la unión de estos cuatro documentos. Además de esto, esta teoría es apoyada en el hecho de encontrar relatos posteriores al tiempo de Moisés, sugiriendo que alguien mas lo escribió, por ejemplo, se incluye el relato de la muerte y sepultura de Moisés (Deuteronomio 34), se repite la frase hasta el día de hoy sugiriendo que ocurrió mucho después de la muerte de Moisés (Génesis 35:20; Deuteronomio 3:14; 10:8), se indica que algunos acontecimientos del pentateuco ocurrieron antes que hubiese rey en Israel (Génesis 36:31), se indica en Génesis 14:14 que Abram siguió a los apresadores de Lot hasta Dan. Sin embargo, Jueces 18:29 indica que el nombre Dan fue puesto en la época de los jueces y que antes la ciudad se llamaba Lais. Es evidente que el nombre Dan fue puesto años después de la muerte de Abram y de Moisés. El nombre filisteo se emplea en Génesis 26:1, durante la época patriarcal. Pero la historia nos habla de una ocupación filistea de la tierra de Canaán que ocurrió después del año 1200 a. C., lo cual hace una diferencia de unos 700 años entre el hecho y la llegada de los filisteos a Palestina. Además, llegaron después de la muerte de Moisés. Estas evidencias respaldan la teoría documentaria del Pentateuco.

Sin embargo, aun gran parte de la iglesia cristiana y los judíos siguen manteniendo la posición tradicional que Moisés fue el autor del Pentateuco ya que los detalles de los aspectos culturales de Egipto, el conocimiento que el autor tenia de la geografía de la península del Sinaí, y sobre todo el testimonio de Cristo acerca de la autoría de estos libros sirven de fundamento para no pensar lo contrario. 

 

LA UNIDAD Y RELACIÓN DE LOS CINCO LIBROS DEL PENTATEUCO

                    Estos cinco libros del Pentateuco guardan una unidad en cuanto al desarrollo de los acontecimientos que relatan. Por ejemplo, Génesis relata la creación del universo, el comienzo de la humanidad y su caída, el llamamiento de Abraham, la historia de los patriarcas que termina con José llevándose a su padre Jacob, sus hermanos y demás familiares a Gosén, en Egipto, para escapar de la hambruna que había en aquel entonces. Luego Éxodo continúa el relato con la multiplicación del pueblo de Israel en Gosén y el levantamiento de un faraón que no conoció a José y esclavizó al pueblo de Dios. En este libro vemos como Dios liberó a su pueblo de la esclavitud a través de Moisés y lo llevo al monte Sinaí donde les dio sus leyes. En Levítico vemos la explicación de las leyes morales, ceremoniales y civiles que Dios le dio a Moisés en el Sinaí y que lo observamos en el libro de Éxodo. El libro de Números presenta el censo del pueblo de Israel, su partida del monte Sinaí a tierra prometida, el pecado de los 10 espías y la disciplina que Dios les pone a los israelitas por su incredulidad al momento de entrar a la tierra de Canaán lo cual terminó con los 40 años de peregrinación en el desierto. Finalmente, Deuteronomio hace un recuento de la peregrinación de Israel por el desierto y termina con la muerte de Moisés y los preparativos de Israel para iniciar bajo el mando de Josué la conquista de Canaán. De esta forma uno puede ver la increíble unidad y relación que los 5 libros tienen entre sí.

 

Relacion-5-libros-pentatauco
Relación entre los 5 libros del pentateuco

Como vemos en el diagrama anterior, los libros del Pentateuco tienen una unidad y relación entre sí. Génesis se relaciona con Éxodo ya que continua el relato donde el otro se quedó, luego Levítico se puede ver como un complemento de Éxodo y Números como la continuación de la historia. Finalmente, Deuteronomio es un repaso de todo lo acontecido en el desierto desde que Israel partió Egipto y de alguna manera sella la historia con la muerte de Moisés y la preparación del pueblo para entrar a la tierra prometida bajo el mando de Josué.

 

LA IMPORTANCIA DEL PENTATEUCO EN EL CRISTIANISMO

                      Cualquiera pudiese pensar que los cinco libros de la ley de Moisés no tienen mayor importancia para los cristianos, especialmente si se lee el libro de Levítico, no obstante, no es así. Génesis nos presenta el origen de todas las cosas, responde a muchas de las preguntas que muchos se hacen hoy en día: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Quiénes somos? ¿Por qué estamos aquí? A través del libro de Génesis podemos entender por qué el mal existe y nos muestra la relación de Dios con la descendencia de Abraham lo cual nos habla de su gran amor hacia toda la humanidad ya que a través de esta descendencia buscaría influir para bien en todas las naciones ya que de ellos vendría el Mesías Salvador. Éxodo le enseña al cristiano cómo Dios puede liberar al hombre de la esclavitud y cómo no hay otro Dios fuera de Él. En Éxodo se nos da el decálogo, o las diez palabras o los diez mandamientos, un códice de 10 ordenanzas que regulan en el hombre su relación con Dios y con su prójimo, también, a través del Tabernáculo de reunión, podemos ver el anhelo de Dios de que el hombre establezca una relación de adoración con Él. El libro de Levítico podría considerarse como una extensión o complemento de lo que paso en el monte Sinaí cuando Dios le dio todas sus leyes a Moisés. En general, podemos decir que en el Sinaí Dios dio a Israel 613 leyes, estas leyes pueden agruparse en tres grandes grupos, las leyes ceremoniales, relativas a cómo debe adorarse a Dios; las leyes civiles, relativas a cómo el hombre se relaciona como buen ciudadano con su prójimo y con el gobierno; y las leyes morales. Por tanto, las leyes agrupadas en los libros de Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio establecen con códice de conducta que le ayudan a relacionarse con su Dios y su prójimo. Números nos cuenta lo que pasó después de que Israel partió del monte Sinaí y su triste fracaso en Cades-Barnea, lo cual, por su falta de fe, fueron rechazados por Dios para vagar 40 años en el desierto antes de entrar a la tierra prometida. Para el cristiano, el estudio de Números puede enseñarle cómo el pueblo de Dios puede atravesar diferentes pruebas, fracasos y victorias a lo largo de su peregrinación. El libro de Deuteronomio es, por un lado, un llamado a reflexionar cómo Dios ha estado con nosotros a lo largo de todo nuestro peregrinar, un repaso de las leyes divinas y como la obediencia acarrean grandes bendiciones, para finalizar con la muerte de Moisés y los preparativos de Israel para entrar a conquistar la tierra prometida bajo el mando de Josué. Así, de esta forma, el estudio del Pentateuco representa una verdadera bendición para el cristiano.


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