La Consejería Pastoral

 


“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.

Colosenses 3:16

INTRODUCCIÓN

                El apóstol Pablo, conociendo que muchos son los problemas por los que atraviesan los cristianos, les pide que tengan una relación abundante con Cristo, que vivan con una actitud de adoración delante de Dios, con toda clase de cánticos, salmos e himnos, así como se enseñen y exhorten con mucha sabiduría los unos con los otros. Esto último nos enseña la necesidad que existe en la iglesia de recibir una dirección y consejo sabio ante los problemas cotidianos que las personas sufren en el mundo. Hoy por hoy, vivimos en un mundo golpeado por la maldad, personas con traumas y complejos, personas necesitadas de un consejo acertado que les guía a tomar una buena decisión, jóvenes inexpertos propensos a tomar caminos equivocados, problemas en el matrimonio, ideas en contra de Dios, personas con raíces de amargura y en general, toda clase de dificultades y la iglesia del Señor no está libre de todo esto, de allí que las palabras de Pablo cobren un significado más relevante ya que los cristianos necesitamos ser enseñados y exhortados con toda la sabiduría que viene de Dios para enfrentar y superar estas situaciones. A parte de todo esto, vivimos en un mundo lleno de cosmovisiones y filosofías tan opuestas entre sí y contrarias a la Biblia, de hecho, el consejero y maestro de la Biblia, Lawrence J. Crabb, Jr. dice en su libro “El Arte de Aconsejar”: “Vivimos en un tiempo en que se tiende a disipar las diferencias, las cosas más opuestas se aparean para engendrar productos híbridos que no son ni una cosa ni otra… Están incluso desapareciendo las diferencias entre hombre y mujer para darnos un ser unisexual… Los conceptos del bien y del mal (que siempre se pensó que eran opuestos) han adquirido ahora una relatividad tal, que lo bueno es a veces tenido por malo, y lo malo es tenido por bueno moralmente. Las creencias religiosas se han ampliado hasta abrirse a puntos de vista antagónicos entre sí, dentro de una estructura tan simple como elástica”. Es en medio de esta confusión que las personas con problemas buscan consejeros que les puedan ayudar a superar sus situaciones y muchas de estas terminan siendo enseñadas en practicas y creencias que realmente no dan una solución certera y los alejan de Dios. Por tanto, la consejería pastoral se vuelve muy importante ya que en una iglesia existen muchos creyentes, que, si bien es cierto, conocen a Cristo, pero se ven expuestos a problemas y presiones de este mundo, y de allí la necesidad de un consejero espiritual que les ayude en su caminar siendo ensañados en la palabra de Dios y guiados a confiar en la dirección y fortaleza que el Espíritu Santo sabe dar. No debemos olvidar que desde el momento que el creyente nace de nuevo tiene al Espíritu Santo que lo guía y le ayuda en su nueva vida, sin embargo, también es válido apoyarse de consejeros espirituales que le escuchen y enseñen la palabra de Dios y cómo enfrentar las situaciones que se le presentan en la vida.

 

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¿QUÉ ES LA CONSEJERÍA PASTORAL?

                   Considerando todo lo anterior, ¿qué es la consejería pastoral? ¿En qué ayuda? ¿Deben los lideres cristianos ser buenos consejeros? El Dr. Gary Collins dice que “la consejería implica una relación de cuidado entre por lo menos dos personas. Una de ellas (el consejero) busca ayudar al otro (aconsejado) a resolver y anticiparse a los problemas de su diario vivir”. James D. Hamilton afirma que “el propósito de la consejería espiritual es traer a personas de ambos sexos dentro de una sana relación con Dios, y dirigirlos dentro de una vida abundante”. Luego, Pablo Martínez, en su ensayo “Cura de Almas y Psicología Pastoral” dice: “la prioridad del pastor es cuidar de las necesidades espirituales de sus miembros, buscar su crecimiento espiritual y ético… el pastor no puede ser ciego ante las necesidades emocionales, sociales o materiales de sus miembros”. Finalmente, Lawrence J. Crabb, Jr. dice que: “El objetivo del consejero bíblico consiste en ayudar a una persona a cambiar de dirección y procurar parecerse a Cristo”. Por tanto, nosotros podríamos definir la consejería pastoral como la dirección que un consejero cristiano le da a un creyente en sus dudas y problemas diarios con el fin de ayudarlo, a la luz de la Biblia, a superar y resolver sus problemas, a crecer espiritualmente, a conocer el propósito de la voluntad de Dios para su vida y mejorar su relación con el Espíritu Santo que lo conducirá a ser mejor cristiano. Esta tarea es sumamente importante ya que no debemos olvidar que la iglesia está conformada por personas 100% emotivas, con necesidades tanto físicas como espirituales, muchas de ellas son inexpertas en ciertos asuntos y necesitaran un consejo, otros llegaran a Cristo dañados por el pasado y necesitaran ser oídos y guiados en su relación con Dios para sanar sus heridas, otros enfrentaran problemas en el matrimonio, o con sus hijos, o en el trabajo, aun en la misma congregación se darán problemas entre los santos, de allí que es necesario que el pastor o lideres eclesiásticos sepan dar un consejo acertado para resolver a la luz de la palabra de Dios las diferentes situaciones que se le presenten. Al respecto de esto, Pablo Hoff, en su libro “El pastor como consejero”, nos recalca cómo el pastor tiene una gran responsabilidad de ser un buen consejero espiritual: “El pastor tiene un lugar importantísimo en la vida de su congregación. Desempeña un papel único en las ocasiones significantes, tales como el nacimiento, la conversión, el enlace matrimonial, la enfermedad y la muerte. Es natural que sus miembros acudan a él cuando los hijos causan problemas. El pastor tiene la gran responsabilidad de aconsejar bien; de otro modo habrá consecuencias funestas”. Por todo esto, la importancia de la consejería pastoral queda justificada.


¿ES BÍBLICA LA CONSEJERÍA PASTORAL?

               A lo largo de la Biblia podemos ver cómo algunos hombres de Dios han fungido como consejeros ante personajes que experimentaron problemas que los sabios de este mundo no lograron resolver. Por ejemplo, podemos ver a un faraón atormentado por sus sueños que los magos y astrólogos de su tiempo no lograron resolver y de cómo José no solo da la interpretación de los sueños, sino da consejo de qué debería hacer para hacer frente a la crisis que se avecinaba en el futuro (Génesis 41). El profeta Daniel también realizo la función de consejero cuando todos los caldeos, magos y astrónomos habían fallado delante del rey de babilonia, Nabucodonosor, este como José no solo le dio en dos ocasiones diferentes el significado de sus sueños, sino le aconseja con la sabiduría de Dios que debía humillarse delante del Señor Todopoderoso (Daniel 2; 4). El mismo rey Salomón realizó la función de consejero cuando la gente iba a su reino en busca de una solución ya que la fama de su enorme sabiduría había crecido enormemente (1 Reyes 3:16-28). Nuestro Señor Jesús es un buen ejemplo de consejero ya que basta leer los evangelios para darnos cuenta de cómo sus enseñanzas ayudaban a aquellos que lo oía a buscar el reino de Dios y dejar su vida de pecado. por todo este podemos afirmar que la consejería pastoral es 100% bíblica y quizás uno de los mejores consejeros cristianos que encontramos en la Biblia es el apóstol Pablo. Basta leer las cartas dirigidas a Timoteo para darnos cuenta de esto. El apóstol conoció a Timoteo en su segundo viaje misionero cuando este era muy joven y lo tomó como su discípulo para guiarlo en los caminos de Dios y convertirlo en un gran servidor de Dios: “Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego”, (Hechos 16:1-3). Sin embargo, Timoteo, aparte de ser un neófito en el evangelio, atravesaba muchos problemas, pero el apóstol siempre tenia un consejo oportuno para ayudarlo a superarlo. En este sentido:

 1.       Timoteo era una persona tímida que de alguna manera afectaba el liderazgo que tenia que desarrollar en la iglesia, pero el Apóstol le aconsejo: “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios”, (1 Timoteo 1:8).

2.       Timoteo era una persona enferma, pero el apóstol le recomendó: “Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades”, (1 Timoteo 5:23).

3.       Timoteo era una persona muy joven y por ello debió atravesar críticas en la iglesia de Éfeso al momento de ejercer su posición como obispo de la misma, sin embargo, Pablo le aconsejo: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”, (1 Timoteo 4:12).

4.       En general, las pruebas golpeaban a la iglesia del Señor durante los últimos días de la vida del apóstol, pero ante esto Pablo le exhortó: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”, (2 Timoteo 1:6-7).

Si nos damos cuenta, el apóstol Pablo fungía como un verdadero consejo para su discípulo Timoteo y realmente esto fue de gran ayuda para él, ya que con el tiempo Timoteo se convirtió en el obispo de la iglesia de Éfeso. Ahora bien, podemos decir que Pablo fue un instrumento más que Dios colocó en la vida de Timoteo para instruirlo y guiarlo por sus caminos, fue para él un verdadero mentor en el cual podía encontrar el consejo y apoyo necesario para su desarrollo en la obra de Dios. De igual forma, hoy en día, la iglesia necesita consejeros preparados que Dios pueda usar para guiar y ayudar a su pueblo. Si nos damos cuenta, la consejería pastoral es bíblica y necesaria en la iglesia.

 

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