Las peores decisiones en la vida (Hechos 26:27-28)



“¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano”.
Hechos 26:27-28

INTRODUCCIÓN.


Nuestra felicidad o sufrimiento viene en buena parte por las decisiones que tomamos en la vida, muchas de ellas pueden transcender y determinar buena parte de nuestro futuro. En la vida es importante tomar buenas decisiones y Dios puede ayudarnos a eso, sin embargo, hay decisiones que podríamos clasificar como las peores y debemos asegurarnos de no tomarlas en cuenta. Veamos a tres personajes en la Biblia que tomaron las peores decisiones en su vida.

Agripa
Pablo presenta el evangelio ante el rey Agripa

                               I.            LA DECISIÓN DE AGRIPA: RECHAZAR A JESÚS COMO SEÑOR Y SALVADOR.


“¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano”.
Hechos 26:27-28

            En estos versículos encontramos la primera de las peores decisiones que podemos tomar en la vida, rechazar el llamamiento a recibir a Jesús como nuestro Señor. Cuando Pablo estuvo prisionero por causa de su fe tuvo de defender su causa delante del rey Agripa el cual no solo era judío sino conocía la ley y los profetas, durante su defensa Pable le expuso con gran denuedo el mensaje del evangelio y le exhorto a creer, y por un momento Agripa sintió el llamamiento de Dios, pero decidió rechazarlo: ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. Cuántas personas como Agripa han sentido el llamado de Dios para sus vidas, han reconocido que realmente se encuentran en rebelión, pero en lugar de arrepentirse y someterse a Jesús deciden rechazarlo. Esta es una de las peores decisiones que pueden tomar en vida ya que las conducirá a la condenación eterna.

                            II.            LA DECISIÓN DE BALAAM: IR EN CONTRA DE LA VOLUNTAD DE DIOS.


“Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro. Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva. Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré”.
Números 22:31-34

La segunda de las peores decisiones que podemos tomar en vida es hacer algo que valla en contra de la voluntad de Dios. En estos versículos vemos la historia de Balaam, un antiguo profeta a quien Dios le revelaba su palabra en tiempos del Éxodo de Israel. Sabiendo eso Balac rey de Moab quiso contratar sus servicios pidiéndole que maldijera a Israel a cambio de riquezas, sin embargo, Dios le advirtió que eso no era su voluntad, pero en su ambición decidió ir con estos hombres que lo contrataban encontrándose así en contra de la voluntad de Dios.

            Cuántas personas son como Balaam, los cuales fuera de sus caminos se encuentran fuera de la voluntad de Dios. El problema con esto es que Dios jamás bendecirá ningún proyecto o actividad que se realice y lo más seguro es que nuestra vida sea un total fracaso.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”.
Proverbios 3:5-6

                         III.            LA DECISIÓN DE JUDAS: PAGAR POR NUESTROS PROPIOS PECADOS.


“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”.
Mateo 27:3-5

            La tercera de las peores decisiones es decidir pagar por nuestros propios pecados. Cuando el mensaje del evangelio se comparte se le muestra al pecador que hay una oportunidad para escapar de la condenación eterna y es confiar en el sacrificio que Cristo hizo en la cruz; pero cuando lo rechazan prácticamente están haciendo lo que Judas Iscariote hizo, decidir pagar en el infierno todos sus pecados. Cuando Judas reflexiono se dio cuenta que había cometido un pecado terrible, pero en lugar de correr a Cristo a pedirle perdón, decidió castigarse a sí mismo y se ahorco, condenando su alma. Quiera Dios que todos aceptemos ese sacrificio glorioso que nos salva del castigo eterno.

            CONCLUSIÓN.


De entre todas las decisiones, estas son tres de las peores que podemos tomar y afectar toda nuestra vida:

1.      La decisión de Agripa: rechazar a Jesús como señor y salvador.
2.      La decisión de Balaam: ir en contra de la voluntad de Dios.
3.      La decisión de Judas: pagar por nuestros propios pecados.

Como el salmista pidámosle a Dios que sea Él quien dirija nuestros pasos para encontrarnos siempre en sus caminos y heredar la vida eterna.

“Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día”.
Salmos 25:4-5
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