Un Mundo que Agoniza (Romanos 8:22)


“Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”.
Romanos 8:22

INTRODUCCIÓN


Hoy en día es común ver series, programas televisivos y hasta películas cuya temática gira alrededor del mundo. De alguna manera esta sociedad sabe que este mundo no será eterno, y de allí que uno puede ver cómo este mundo agoniza tal y como Pablo lo dice: Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Este mundo agoniza, desde su creación ha perdido su esplendidez, aunque aún hay cosas hermosas que apreciar, pero lo cierto es que está gimiendo como consecuencia de la decadencia que experimenta. Pero veamos por qué decimos que este mundo agoniza.


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Un Mundo que Agoniza

                                I.            ESTE MUNDO AGONIZA PORQUE ESTÁ BAJO LA INFLUENCIA DE SATANÁS.


“Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno”.
1 Juan 5:19

En primer lugar, este mundo agoniza porque está bajo el control de Satanás. Si bien es cierto cuando Dios creo al hombre, lo comisionó para que gobernase sobre toda la creación: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”, (Génesis 1:27-28). Lamentablemente por causa de su desobediencia el pecado entro al mundo y por consecuencia la influencia maligna de Satanás. Desde la caída del hombre Satanás ha estado influenciando la vida del hombre para alejarlo de Dios, y ha establecido un sistema mundial que lejos de horrar a Dios los aparta. Por eso en una de las tres tentaciones del desierto, el diablo le ofreció a Jesús los reinos de este mundo, porque él los tenía bajo su dominio temporalmente: “Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás”, (Lucas 4:5-8). Obviamente este dominio es temporal, pero por el momento Satanás influye en los principios filosóficos, científicos o religiosos de los hombres a tal punto que corrompe toda la creación del Señor ante esta influencia corruptora este mundo agoniza.

                             II.            ESTE MUNDO AGONIZA PORQUE LA MALDAD CRECE CADA DÍA.


“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio”.
2 Tesalonicenses 2:7

En segundo lugar, decimos que este mundo agoniza porque la maldad crece día a día. Es increíble ver como la maldad ha crecido en los últimos años. La decadencia moral, los homicidios, la legalización de matrimonios gays en algunos países, los abortos, los miles de hogares destruidos por la infidelidad conyugal, la expansión de las drogas, el surgimiento de enfermedades sexuales incurables como el SIDA, los altos índices de criminalidad y la idolatría son algunos indicadores que nos muestra como la maldad en este mundo va creciendo. Todo esto es así porque este mundo tiene que ir de mal en peor hasta el la maldad tenga su máxima expresión en el surgimiento del anticristo, y a esto el apóstol Pablo le llama el misterio de la iniquidad ya que este hombre inicuo a quien la Biblia llama la bestia será un verdadero engendro de Satanás donde toda la maldad tendrá su máxima expresión. El mismo Jesús dijo que antes que la gran tribulación venga sobre este mundo surgirán muchos falsos profetas y la maldad crecerá en sobremanera enfriando el amor de muchos: “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”, (Mateo 24:11-12). Por eso este mundo está agonizando, porque el misterio de la iniquidad ya está en acción y la maldad crece destruyendo la vida de los seres humanos.

                          III.            ESTE MUNDO AGONIZA PORQUE ESTÁ DESTINADO A LA DESTRUCCIÓN.


Finalmente, este mundo agoniza porque está destinado a la destrucción. De esto nos habla ampliamente la Biblia. En primer lugar, este mundo está reservado para el día de la gran tribulación, un periodo de siete años donde surgirá el anticristo y Dios derramará toda su ira como castigo a la maldad de los hombres: “Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día  de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento, día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres. Y atribularé a  los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra”, (Sofonías 1:14-18). El mismo libro de Apocalipsis nos advierte lo terrible que serán sus juicio y que nadie podrá mantenerse de pie ese terrible día: “Porque  el  gran  día  de  su  ira  ha  llegado;  ¿y quién podrá sostenerse en pie?”, (Apocalipsis 6:17). Todo esto culminará con la segunda venida de nuestro. Después que Cristo regrese en su segunda venida Satanás será encerrado por mil años y se establecerá el milenio, pero después de estos mil años, el Señor juzgara a todos los pecadores los cuales serán arrojados al lago de fuego y este mundo será destruido, tal y como el apóstol Pedro nos lo dice:  

“Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”.
2 Pedro 3:7-10

            Hoy en día muchos tienen como tardanza la segunda venida del Señor y el cumplimiento de todo esto, piensan que estas advertencias son mitos que jamás se cumplirán, pero Pedro nos dice que para Dios el tiempo le es indiferente ya que en su voluntad ha establecido un día para que estos acontecimientos se cumplan, pero mientras tanto, espera que todos los hombres se arrepientan.

CONCLUSIÓN.



            Por tanto, este mundo está agonizando porque está bajo la influencia de Satanás, la maldad crece cada día más y está destinado al juicio divino y destrucción total; pero Dios promete a todos los cristianos sacarnos de este terrible destino a través de la fe en su Hijo amado: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”, (Apocalipsis 3:10).


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