domingo, 12 de junio de 2022

Cuidado con los anticristos (1 Juan 2:18-21)


“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad”.

1 Juan 2:18-21

 

INTRODUCCIÓN

                 En esta oportunidad el apóstol Juan nos habla acerca de los últimos tiempos, el anticristo y los anticristos que están surgiendo y que salen de en medio de la iglesia. Recordemos que Juan escribió esta carta precisamente para hacer frente a las herejías que estaban surgiendo en su tiempo y querían alejar a los cristianos de la verdad, ahora, el apóstol les recordara que están viviendo en los ultimo tiempos y que muchos que estuvieron en la iglesia ahora se habían convertido en promotores de la mentira.

 

anticritos
Cuidado con los anticristos


LOS ÚLTIMOS TIEMPOS

 “Hijitos, ya es el último tiempo…”

1 Juan 2:18

              En este versículo el apóstol Juan nos habla de que ya es el último tiempo, pero ¿a qué se refiere cuando dice que es el último tiempo? Para ellos, el ultimo tiempo o los postreros días serian aquellos últimos años de la historia donde la iglesia tendrá su tiempo de desarrollo en medio de gran oposición que van desde pentecostés hasta el momento que inicie la gran tribulación. Este tiempo inicio en el día de Pentecostés, ya que de acuerdo al profeta Joel, seria el tiempo donde el Espíritu Santo se derramaría sobre toda carne: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días”, (Joel 2:28-29). Ahora, Pedro es quien nos confirma que estos tiempos postreros iniciaron en el día de Pentecostés que fue cuando el Espíritu Santo vino sobre la iglesia: “Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”, (Hechos 2:14-18). Por tanto, muchos opinan que los postreros días inician en el día de Pentecostés y estos tiempos se caracterizarán por el surgimiento de gran apostasía: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”, (1 Timoteo 4:1), por ello Pablo los llamo tiempos peligrosos, ya que podía desviar de la verdad a las personas: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”, (2 Timoteo 3:1-5). Por otro lado, si bien es cierto que los postreros días se caracterizaran por el surgimiento de la apostasía, también será el tiempo donde la iglesia del Señor se levantara y proclamara la verdad del evangelio donde muchos serán salvos por la fe en Cristo: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”, (Hechos 2:1-2). Por todo este es que Juan les escribía a los cristianos de su tiempo diciendo: Hijitos, ya es el último tiempo.

 

EL ANTICRISTO

 “… y según vosotros oísteis que el anticristo viene…”

1 Juan 2:18

                Juan les recuerda a los creyentes de su tiempo que estaban viviendo en el último tiempo y según habían oído, el anticristo venia: … y según vosotros oísteis que el anticristo viene… con esto, el apóstol se refiere específicamente al personaje que aparecerá al inicio de la gran tribulación y que por obra de Satanás se levantará en lugar de Cristo para gobernar al mundo y traer una paz ficticia. El término anticristo proviene de dos palabras compuestas en idioma griego que son: anti (ἀντί), que significa “en contra de” o “en lugar de”, y jristos (χριστος), que significa Cristo. En este sentido, el anticristo es una persona que se opone a Cristo y quiere tomar el lugar de Cristo engañando a las personas para que lo sigan. En la Biblia, Juan es el único que lo llama anticristo en sus cartas, luego Pablo lo llama el hombre de pecado e hijo de perdición: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”, (2 Tesalonicenses 2:3). Este es aquel inicuo que viene por obra de Satanás para engañar a muchos para su propia perdición: “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”, (2 Tesalonicenses 2:8-10). Y en el libro del Apocalipsis se describe como el primer jinete que monta el caballo blanco: “Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer”, (Apocalipsis 6:2) y la bestia que surge de los mares: “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo”, (Apocalipsis 13;1). Este es visto por Daniel como el pequeño cuerno que habla grandes blasfemias en contra de Dios: “Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas”, (Daniel 7:8).

De esta forma se espera que el anticristo aparezca justo cuando la iglesia sea levantada de esta tierra cuando el rapto ocurra: “Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida”, (2 Tesalonicenses 2:6-8). Ahora, durante todo este tiempo de historia de mas de 2000 años en el que la iglesia ha estado en esta tierra se les ha llamado anticristos a muchas personas y si bien es cierto, muchos de estos se han acercado al carácter diabólico y dictador que este gobernador mundial tendrá, el verdadero anticristo aun no se ha manifestado. Así en la historia han existido personas como Nerón, Antíoco IV Epífanes, Napoleón Bonaparte, Mussolini y Adolfo Hitler que han sido identificados como anticristos, pero estos solo son modelos que se han acercado al carácter y obra que el verdadero anticristo hará en esta tierra.

 

CUIDADO CON LOS ANTICRISTOS

“… así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”.

1 Juan 2:18-19

                 Además de todo esto, el apóstol advierte del surgimiento de otros muchos anticristos que habían surgido los cuales habían salido de en medio de ellos: … así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Si consideramos el significado que la palabra anticristos tiene, podemos entender que Juan se refiere a todos aquellos que han tratado de colocarse en lugar de Cristo, como unos sustitutos de Cristo que prometen llevar a las personas a la vida eterna a través de introducir doctrinas erradas. Estos, de acuerdo a Juan, se caracterizan porque salieron de nosotros, es decir, fueron cristianos, pero se desviaron con enseñanzas tergiversadas de la palabra de Dios. Muchos creyéndose cristianos militaron como cristianos, perteneciendo a una iglesia, pero la verdad es que nunca fueron salvos, porque de lo contrario hubiesen permanecidos con Cristo: Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. El surgimiento de falsos maestros es un problema que ha estado presente en la iglesia desde sus mismos comienzos, de hecho, Pablo les advirtió a los ancianos de Éfeso que tuvieran cuidado porque de entre ellos se levantarían los lobos rapaces que no perdonarían a la iglesia: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”, (Hechos 20:28-30). Hoy en día vemos que existen muchas sectas que han salido de entre los cristianos con supuestos iluminados que se proclaman profetas o maestros iluminados que traen un nueva revelación contraria a la sana doctrina, así tenemos a Elena de With quien fundo el movimiento de los Adventistas del Séptimo Día, Charles Russell quien fundo el movimiento de los Testigos de Jehová o Joseph Smith quien fundo la Iglesia de los Santos de los Últimos Días o mormones, todos estos conocieron el evangelio pero se desviaron con doctrinas erradas que conducen al infierno.

 

VIVIENDO EN LA VERDAD DE DIOS

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad”.

1 Juan 2:18-21

                Juan les escribe estas cosas a sus lectores sabiendo que ellos ya conocen la verdad y no deben creer en las mentiras de los anticristos, además les dice que ellos ya tienen la unción del Santo. La palabra unción se traduce de la palabra griega crisma (χρίσμα), la cual hace referencia a un acto por el cual la persona es sumergida o su cuerpo es ungido por algún tipo de ungüento o aceite, tal y como lo hacían en el Antiguo Testamento con los reyes o sacerdotes que eran ungidos desde la cabaza hasta los pies con un aceite especial como símbolo de la envestidura de autoridad que Dios le estaba dando. En este sentido, el creyente es ungido por el poder del Espíritu Santo que es el sello de pertenencia de Dios y a parte de esto, poseen la verdad del evangelio que les muestra el camino correcto a seguir y no les permite creer en doctrinas erradas.


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