La fe: La garantía de lo que se espera (Hebreos 11:1)



“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
Hebreos 11:1

INTRODUCCIÓN


La fe, una palabra muy corta en nuestra lengua española, sencilla de pronunciar; pero tan difícil de encontrarle una definición capaz de describir todo lo que esta implica. Lejos de hacer referencia a una creencia religiosa, la fe expresa una fuerte convicción que trasciende más allá de esta vida, que nos proyecta a la eternidad y que está fundamentada en las enseñanzas y obras de nuestro Señor Jesucristo. La fe es la seguridad de nuestra salvación que descansa no en lo que nosotros podemos hacer sino en lo que Cristo ya hizo en la cruz del Calvario, la fe es la esperanza que abraza al pecador arrepentido que huye del infierno, la fe es la llave que nos abre la puerta a la familia de Dios y por la cual heredamos grandes promesas, la fe es la virtud celestial que nos diferencia del resto de sectas y religiones de este mundo, la fe es contada entre las nueve características del fruto del Espíritu que deben caracterizar el carácter de un verdadero cristiano, la fe es considerada un arma defensiva en la armadura del cristiano y representa el escudo con el cual podemos apagar todos los dardos del enemigo, la fe constituye un regalo de Dios y es contado entre los 9 dones del Espíritu Santo a través del cual podemos ver la mano de Dios moverse aun en medio de las más difíciles e improbables circunstancias, y en general, la fe es el medio por el cual podemos agradar a Dios. La fe es tan importante en la vida de los cristianos ya que si bien es cierto es un don, un regalo de Dios, también es una virtud que debe alimentarse con el fin de crecer en ella. En este pasaje de Hebreos 11:1 encontramos lo que algunos llaman la definición de la fe, veamos entonces lo que este versículo nos enseña.

fe
La garantía de lo que se espera


                        I.         LA FE ES NUESTRA VERDADERA GARANTÍA.


“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera…”

En primer lugar, se nos dice que la fe es la certeza de lo que se espera. Para comprender mejor el significado de estas palabras es importante considerar la palabra griega que en la Reina Valera se traduce como “certeza”: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera… La palabra griega es jupóstasis (ὑπόστασις), y literalmente significa sustancia, por lo que nos dice que la fe es la sustancia de las cosas que se esperan. Ahora bien, la sustancia es el componente principal del cual los cuerpos están hechos, y si esto es así estas palabras nos amplían un poco más el verdadero significado de la fe ya que podríamos decir que la fe es la materia prima de la cual las cosas que deseamos están hechas. Sin materia prima es imposible construir lo que se desea, de igual forma, sin fe es imposible que se tendrá lo que tanto se desea, es realmente la única garantía que nos asegura que recibiremos lo que le pedimos al Señor, y de hecho la NVI traduce este mismo versículo con estas palabras: “Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”, (Hebreos 11:1, NVI). Sin fe no hay garantía de nada, y por ello Santiago decía: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”, (Santiago 1:6-8).

                      II.         LA FE ES LLAMAR LO QUE NO ES COMO SI FUERA.


“Es, pues, la fe… la convicción de lo que no se ve”.

            En segundo lugar, la fe es la convicción de lo que no se ve, es llamar las cosas que no son como si fueran. Esto de llamar lo que no es como si fuera va más allá de la famosa confesión positiva, donde se declaran todos los buenos deseos y se cancela lo negativo, va más allá se una programación neurolingüística que es otro concepto nuevo en el liderazgo contemporáneo. La verdadera fe es una certeza total basada en la confianza que Dios jamás nos fallara y como diría Pablo: “Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado”, (Romanos 10:11). En esto consiste la verdadera fe, en creer al 100% a Dios, sin abrigar la más mínima de las dudas en nuestros corazones, estando completamente persuadido que la fidelidad de Dios jamás nos fallara ya que lo que falla en ocasiones es nuestra fe, no Dios.

Si nos atrevemos a creer, a tener fe, podemos experimentar grandes cosas en nuestra vida cristiana, por ello nuestro Señor Jesucristo exhortaba a sus discípulos a tener fe: “Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.  Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”, (Marcos 11:22-24). Aquí vemos un ejemplo exagerado, el desarraigar un monte y echarlo a la mar, será esto acaso posible, bueno nuestro Señor lo pone así para decirnos que, si no dudamos y creemos, sin importar lo imposible que esto parezca, podremos recibir lo que pidamos. La clave es no dudar, sino de llenarnos de tanta convicción que llenamos lo que no es como si fuera.

                    III.         LA FE NOS EXTIENDE AL FUTURO A CONQUISTAR GRANDES PROMESAS.


Para el cree nada le es imposible y la fe nos extiende al futuro a conquistar grandes promesas sin importar lo imposibles que estas parezcan. El capitulo 11 esta dedicado a todos aquellos grandes héroes que por medio de su fe alcanzaron gran testimonio y grandes promesas. Así vemos que:

1.     Abel: Por medio de su fe fue inmortalizado como justo delante de Dios, (Hebreos 11:4).
2.     Enoc: Por medio de su fe escapo de la muerte, (Hebreos 11:5).
3.     Noé: Por medio de su fe condeno al mundo y fundo uno nuevo, (Hebreos 11:6).
4.     Abraham: Por fe obedeció contra todo pronóstico para dejar todo un legado, (Hebreos 11:8-10).
5.     Sara: Por la fe dio a luz un hijo siendo estéril y avanzada de edad, (Hebreos 11:11).
6.     Abraham: Por la fe ofreció a su hijo amado Isaac creyendo que Dios tenía poder de levantarlo de entre los muertos, (Hebreos 11:17-19).
7.     Isaac y Jacob: Por la fe bendijeron a sus hijos, (Hebreos 11:20-21).
8.     José: Por la fe profetizo que Dios sacaría a su pueblo de Egipto y dio mandamiento acerca de sus huesos, (Hebreos 11:22).
9.     Los padres de Moisés: Por la fe arriesgaron sus vidas al esconder al niño y ocultarlo del Faraón creyendo que él sería el libertador de su pueblo, (Hebreos 11:23).
10.  Moisés: Por la fe renuncio a los placeres temporales de Egipto y se entregó al oprobio de su pueblo con tal de ganar las riquezas espirituales, (Hebreos 11:24-28).
11.  Los Israelitas y Josué: Por la fe creyeron que Dios les entregaría la ciudad amurallada de Jericó, (Hebreos 11:30).
12.  Rahab: Por la fe escondió a los espías creyendo que alcanzaría misericordia, (Hebreos 11:31).
13.  Muchos otros: Por la fe se mantuvieron firmes realizando grandes proezas aun en medio de las peores situaciones.


CONCLUSIÓN.


Por tanto, la fe es la garantía de lo que se espera, es llamar lo que no es como si fuera y a través de ella ganamos el agrado de Dios, heredando grandes promesas y vemos la mano del Señor moverse a nuestro favor aun en medio de las situaciones mas difíciles.







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