Hermenéutica: La ciencia y el arte de interpretar la Biblia


“Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él”.
Hechos 8:30-31

                   Este pasaje bíblico donde se nos narra el encentro entre Felipe el evangelista y el eunuco nos muestra un problema muy común entre muchos cristianos, la dificultad de interpretar adecuadamente la Biblia. La correcta interpretación de la Biblia es algo indispensable en la vida de todo creyente ya que no solo es un libro de historias judías y cristianas, sino su contenido constituye la sustancia misma de la fe y la fuente de conocimiento que ha guiado a la iglesia en su doctrina, culto, adoración y servicio al verdadero y único Dios. La mala interpretación ha causado miles de problemas a lo largo de la historia, de hecho muchas religiones heréticas que hoy conocemos han surgido de una mala interpretación bíblica y de allí que se hace sumamente necesario el llegar aprender todo lo necesario para la correcta interpretación del libro sagrado, y para tal fin se hace necesario el estudio de la hermenéutica. Pero, ¿qué es la hermenéutica? En esta primera sección pretendemos responder a esta pre
gunta.

hermeneutica
Hermenéutica: La ciencia y el arte de interpretar la Biblia

DEFINICIÓN DE HERMENÉUTICA


                 La palabra hermenéutica proviene de la palabra  griega  hermeneuo, que significa interpretar, traducir o explicar. La palabra griega hermeneuo está relacionada con Hermes. En la antigüedad, los griegos pensaban que Hermes era un mensajero de sus dioses .Su trabajo era entregar e interpretar mensajes divinos. En otras palabras podemos definir la hermenéutica como la ciencia y el arte de interpretar correctamente la Biblia usando el método gramático-histórico tomando en cuenta el impacto directo del contexto en el cual se dio la Palabra de Dios. Se sigue la interpretación literal de las palabras sin ignorar las figuras literarias y retóricas, las parábolas, la poesía y la profecía.  Provee las herramientas para ser un buen intérprete de las Escrituras. Decimos que la hermenéutica es una ciencia porque utiliza el método científico para llegar a sus conclusiones, es decir, práctica la observación, interpretación, plantea hipótesis que posteriormente verifica para llegar a conclusiones. Por otro lado decimos que la hermenéutica es un arte, porque en la medida que el hombre la práctica perfecciona su aplicación como un violinista que constantemente practica hasta volverse un verdadero maestro. La hermenéutica estudia los pasajes bíblicos considerando todo su contexto. La palabra contexto es una palabra compuesta que proviene del latín con, que significa  junto, y textus, que quiere decir tejido. Esto significa que el texto bíblico tiene que estudiarse conectando la línea de pensamiento original que el autor traía al momento de escribirlos con el fin de descubrir su significado original. Finalmente, para extraer el verdadero significa de la Biblia la hermenéutica utiliza el método gramático e histórico. A lo largo de la historia muchos han tratado de interpretar la Biblia y muchos métodos se han sugerido pero la mejor manera es interpretarlas desde el punto de vista gramatical e histórico. La parte gramatical incluye un estudio detallado del estilo literario en el cual está escrito el texto en estudio ya que de esto depende la interpretación que se le tiene que dar. Por esta razón la hermenéutica estudia los diferentes estilos literarios tales como la poesía hebrea, el lenguaje profético o apocalíptico, o las figuras literarias tales como la prosopopeya, las parábolas, el símil, la metáfora, las ironías, la hipérbole, las paradojas entre otras; todo con el fin de comprender el significado gramatical del pasaje bíblico. Además de esto considera el contexto histórico en el cual se escribieron los versículos, esto implica conocer acerca del autor, la fecha y lugar en donde se escribieron, los destinarios, los acontecimientos culturales del momento y hechos históricos más importantes.

Alguien ha dicho que la hermenéutica es como un gran puente entre dos tiempos distantes, ya que por ser un libro muy antiguo cuyos libros más recientes tienen más de dos mil años de haber sido escritos, existe una brecha entre el tiempo, la cultura, la historia, el idioma y el estilo literario que se utilizó, lo cual puede dificultarle al estudioso de la Biblia su interpretación adecuada. Por esta razón la hermenéutica se vuelve importante ya que supera estas brechas comprendiendo el contexto histórico, cultural y gramatical en el cual el libro en estudio se escribió. Aparte de esto, la hermenéutica va más allá, ya que es capaz de analizar la Biblia considerando las leyes de interpretación de los diferentes estilos literarios que se presentan, tales como la poesía, las profecías, el estilo apocalíptico, las epístolas, las parábolas, etc.


hermeneutica
La Hermenéutica es un puente que nos ayuda a pasar las brechas

RAZONES POR LAS CUALES DEBEMOS ESTUDIAR HERMENÉUTICA


                 ¿Por qué debemos estudiar hermenéutica? ¿Es acaso la hermenéutica una disciplina que debe estudiarse únicamente por los pastores o maestros de Biblia? Lo cierto es que todos debemos estudiar la hermenéutica ya que esta nos presenta las herramientas necesarias para interpretar correctamente los pasajes bíblicos. Como cristianos la lectura y estudio de la Biblia es importante debido a nuestro crecimiento espiritual y nuestros principios están fundamentados en lo que aprendemos de ella y de aquí que su correcta interpretación es importante. La mala interpretación de la Biblia ha sido un problema incluso desde tiempo de la iglesia primitiva, por ejemplo, una mala interpretación proporcionada por falsos maestros llevo a los gálatas a casi desviarse de la verdadera fe: “¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”, (Gálatas 3:1-5). El apóstol Pedro también hizo notar los errores de una mala interpretación bíblica que lleva a muchos a la condenación eterna: “tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición”, (2 Pedro 3:15-16). Muchas falsas religiones han surgido por las malas interpretaciones de la Biblia, por ejemplo, Charles Russell, Elena de White, Joseph Smith, los papas romanos son algunas personas que debido a una mala interpretación han llegado a condenarse y condenar a todos sus seguidores.


Hoy vivimos en un mundo lleno de controversias bíblica donde cada quien parece tener sus propias interpretaciones de las Sagradas Escrituras, muchas interpretaciones y diferentes corrientes teológicas han surgido, por ejemplo, algunos afirman que demos bautizarnos en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, otros dicen que solo en el nombre de Jesús, otros bautizan solo niños; algunos afirman que todavía se debe guardar el día sábado, otros afirman que el domingo es el nuevo día del Señor; otros afirman que los santos somos todos los cristianos, otros creen que solo puede llegarse a ser santo después de muerto cuando un grupo eclesiástico evalúa su piadosa vida y milagros en vida para luego declararlos beatos y posteriormente santos.  Por esto mismo Pablo exhorto a Timoteo a tener cuidado de la doctrina que enseñaba ya que de eso dependía su salvación y de los que lo escucharán: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren”, (1 Timoteo 4:16). Por esta razón la correcta interpretación de la Biblia es clave para nuestro sano crecimiento espiritual y la hermenéutica nos ayuda en este fin ya que la voluntad de nuestro Dios es que sepamos usar su palabra eficazmente: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”, (2 Timoteo 2:15).

HISTORIA DE LA HERMENÉUTICA


La hermenéutica, es decir, interpretación bíblica tiene su historia la cual se remota a tiempos muy antiguos. Desde los principios de la nación israelita Dios constituyo el oficio sacerdotal en cuyas funciones se encontraba el enseñar los mandamientos de Dios, pero no fue después del regreso de los judíos del exilio babilónico que esta se volvió más influyente, especialmente con el sacerdote y escriba Esdras allá por el año 457 a.C.: “Este Esdras subió de Babilonia. Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado… Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”,  (Esdras 7:6, 10). Para esta época se cree que los judíos habían olvidado en gran manera su lengua materna, el hebreo, y hablaban el idioma universal de aquel tiempo, el arameo, por lo que cuando Esdras les hablo las palabras de la ley, otros levitas tuvieron que ayudarle a explicarle a la gente el verdadero significado e interpretación: “Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello, y junto a él estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Maasías a su mano derecha; y a su mano izquierda, Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam. Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento. Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra. Y los levitas Jesúa, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetai, Hodías, Maasías, Kelita, Azarías, Jozabed, Hanán y Pelaía, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba atento en su lugar. Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”, (Nehemías 8:4-8). Así la interpretación bíblica comenzó a tomar su lugar en medio del pueblo de Dios y la historia da testimonio de ello.

                La Hermenéutica de los judíos.


                La interpretación bíblica comenzó con Esdras y esto llevo a los maestros judíos a hacer comentarios acerca del Antiguo Testamento en el idioma arameo que llegaron a ser conocidos como Tárgum, palabra hebrea que significa interpretación. La principal escuela de interpretación tenía su sede en Jerusalén, y su interpretación se basaba en dos métodos. El primero era conocido como Halakah (de naturaleza legal) que buscaba reforzar los principios básicos de la vida en las leyes y profetas.  Haggadah (instruir) la cual consistía en contar las historias y proverbios del Antiguo Testamento para explicar la Escritura y edificar a los lectores (por ejemplo, el relato de la liberación de Israel de Egipto que se hacía en la fiesta de la pascua). Jesús combino ambas formas de interpretación para explicar el significado de las Escrituras. Por ejemplo, un experto en la ley le pidió a Jesús que interpretara las Escrituras y que explicara el camino a la vida eterna (Lucas 10:25). Jesús usó el Halakah al establecer los principios de amar a Dios y al prójimo (Lucas 10:27). Luego, el Señor usó el Haggadah y contó la historia del Buen samaritano para ilustrar un principio. Estos métodos estaban orientados a interpretar los pasajes buscando su comprensión a la luz de su contexto y apoyándose en otras partes de la mismas Escrituras donde se habla del tema. Hillel y Shammai fueron dos rabinos contemporáneos, pero opuestos en cuanto a la interpretación de las Escrituras que formaron escuelas de interpretación bíblica entre los judíos, y con el tiempos sus dichos fueron tan influyentes en la comunidad judía que la interpretación bíblica se reducía a citar los comentarios que estos habían hecho de dichos pasajes bíblicos los cuales estaban contenidos en el Mishnah (repetir). Jesús durante su ministerio desafío esta costumbre citando lo que los antiguos habían dicho en el Mishnah para posteriormente dar la verdadera interpretación: “Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo...”, (Mateo 5:33-34). Otra escuela de interpretación judía fue la de Alejandría, en Egipto cuyo método era el alegórico y uno de sus principales representantes fue el judío Filón (20 a.C. a 54 d.C.).

                La Hermenéutica de la iglesia apostólica.


La iglesia apostólica también incursiono en el campo de la interpretación bíblica. Generalmente se apoyaron en las profecías del Antiguo Testamento para dar la interpretación de los acontecimientos que los rodeaban. Por ejemplo, los evangelios citan en repetidas ocasiones profecías del Antiguo Testamento para enseñar el carácter mesiánico y divino de Jesús. Pedro cito el pasaje de Joel para interpretar el acontecimiento del día de Pentecostés del derramamiento del Espíritu Santo. También vemos a Pablo auxiliarse de pasajes del Antiguo Testamento como la historia de Abraham, Sara, Agar, la peregrinación de Israel en el desierto, etc., para fundamentar sus interpretaciones en cuanto a la salvación por fe y las instrucciones que daba a las iglesias. Vemos la carta a los Hebreos cargada de ejemplos del Antiguo Testamento para darle una mejor interpretación a las doctrinas que presenta, y en general los apóstoles interpretaron la Escritura estableciendo principios y aplicaciones basados en el Antiguo Testamento.

                La Hermenéutica de los padres de la iglesia primitiva.


Muchos se destacaron en esta época y prácticamente se formaron dos escuelas de interpretación. La escuela de interpretación bíblica de Alejandría (150–400 d.C.) donde destacan Clemente de Alejandría, Orígenes, Agustín de Hipona, entre otros. Su método de interpretación estaba basado en la alegoría lo cual provoco bastantes malas interpretaciones ya que se dejaba a la imaginación del intérprete perdiendo así el texto su verdadero significado. Por otro lado, La escuela de Antioquía, Siria, (350–460 d.C.) enseñaba que un versículo tiene un solo significado, basado en su historia y gramática, y sus principales representantes fueron Eusebio de Cesarea, Teodoro y Juan Crisóstomo.

                La Hermenéutica de la iglesia de la Edad Media.


Durante la Edad Media (476 hasta 1450 d.C.) la forma tradicional de interpretar la Escritura fue a través de la tradición la cual muchas veces violaba los mandatos bíblicos. Los padres de la Iglesia habían escrito comentarios sobre el texto bíblico. Estos comentarios estaban en los márgenes, o entre las líneas del texto, y se llamaban glosas. Estos comentarios llegaron a ser un comentario bíblico de la Edad Media. Este comentario se llamaba Glosa Ordinaria. Muchos maestros honraban la tradición y enseñaban los comentarios de los que enseñaron antes de ellos. Con el tiempo también se abrió camino el método de la razón humana para interpretar la Biblia haciendo a un lado la alegorización y la tradición. Tomás de Aquino (1225–1274 d.C.) fue un famoso teólogo de este período. Él escribió la Summa Teológica, que resume los tres siglos anteriores de estudios bíblicos y teológicos. Su obra llegó a ser el resumen de lo que creía la iglesia Católica Romana de sus tiempos. Su obra se basaba en una interpretación literal de la Escritura, porque él creía que la Biblia contenía todo lo que necesitamos sobre la fe. El método de Aquino era el escolasticismo—un movimiento basado más bien en la razón que en la imaginación. Este movimiento pasó de las escuelas monásticas a las universidades de Europa. Trataba principalmente con la relación de la fe cristiana con la razón. A medida que el período medieval llegaba a su fin, hubo menos énfasis en el método alegórico. Muchos volvieron a interpretar la Escritura literalmente—buscando el significado directo de un pasaje. Otro personaje destacado en este periodo fue Juan Wycliffe (1329–1384 d.C.) quien enfatizo en el método literal de interpretación bíblica y creía que el significado de la Biblia era directo, no oculto. Para Wycliffe, el conocimiento humano no se podía comparar con la Escritura. Él decía que el propósito de la lógica era defender la Biblia.

                La Hermenéutica de la iglesia Reformada.


Este período trajo un cambio total y completo en la interpretación de la Biblia y sus principales protagonistas fueron Erasmo, Martín Lutero y Juan Calvino. El énfasis de estos reformadores estaba en interpretar las Sagradas Escrituras considerando que solo existía un único significado el cual con la ayuda del Espíritu Santo podía llegar a conocerse y tenía que convertirse en la autoridad máxima de fe, algo muy contrario al método tradicional de la Iglesia Católica que basaba sus dogmas de fe en las tradiciones religiosas. Así arranco un periodo de estudio, traducción de las Sagradas Escrituras a muchos idiomas y comentarios bíblicos.

La Hermenéutica del período de la Post-reforma.


El período de la Post-reforma (1650–1800 d.C.) se caracteriza por una constante lucha entre el racionalismo y el pietismo. Los racionalistas creían que la mente humana era capaz de discernir la verdad sin la ayuda de Dios. Por lo tanto, no vieron necesidad de que Dios revelara o iluminara la mente humana. Este tipo de pensamiento llevó a gran perjuicio en el siglo XIX. Elevó la mente humana por encima de la Biblia y de los líderes de la Iglesia. Este orgullo y confianza en la razón humana trajo una interpretación deficiente de la Palabra de Dios. En contraste, el pietismo enfatizaba que debemos conocer a Dios personalmente, llevar una vida santa y depender del Espíritu Santo para que nos ayude. Uno de sus principales líderes fue Jacobo Felipe Spener (1635–1705 d.C.). Fue un pastor alemán que estableció grupos de estudio bíblico y reuniones de oración. Spener enseñaba la necesidad de convertirse y de tener una relación personal con Cristo. Él dirigió a los creyentes a estudiar la Biblia con esmero y a aplicarla al corazón y a la vida. Otro hombre que contribuyó a este movimiento fue Juan Wesley (1703–1791 d.C.) Comenzó un movimiento que llegó a ser conocido como el metodismo en Inglaterra y en Norte América. Wesley buscaba recuperar la santidad personal a través del estudio de la Biblia, la oración y el Espíritu Santo. Jonatán Edwards (1703–1758 d.C.) fue el líder del pietismo más conocido en Norte América de su tiempo. Él enfatizaba la teología y vivir a diario por la verdad bíblica.

                La Hermenéutica El período moderno (1800 d.C. al presente).



Aquí aparecen los grupos de interpretación bíblica liberales los cuales trataron de descubrir cómo es que fueron escritos los libros de la Biblia. Esto llevó al método histórico crítico de interpretación— que negaba lo sobrenatural. Este método humano trataba de explicar todo por medio de las leyes naturales. Rechazaba todos los milagros y los sucesos sobrenaturales en la Biblia y enseñaban que las verdades de la Biblia eran temporales, no para todas las épocas, sin embargo, también surgió un grupo contrario de intérpretes conservadores que negaban sus métodos, que creían en la inspiración divina de la Biblia y respetaron el contexto de la Escritura buscaron el significado evidente, sencillo, literal de la Palabra de Dios. Entre estos reconocidos teólogos estaban Carlos Hodge, J. B. Lightfoot y B. F. Westcott.



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