Condiciones para escapar del juicio divino (Génesis 6:5-8)


“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.”.
Génesis 6:5-8

INTRODUCCIÓN


            Una de las historias que las personas más conocen de la Biblia es el relato del diluvio. En aquel entonces este vino como un terrible juicio sobre este mundo por causa del pecado del hombre, solo Noé y su familia escaparon de él. De igual manera la Biblia advierte que viene un periodo de gran tribulación para este mundo y a través de la vida de Noé podemos aprender tres condiciones fundamentales para escapar de los juicios que viene para esta tierra.

diluvio
El Juicio del diluvio

                               I.            MANTENERSE APARTADO DE LA INMUNDICIA DE ESTE MUNDO.


“… Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé”.
Génesis 6:9

            La primera condición para escapar de los juicios de Dios es alejarnos del pecado. La Biblia estipula en su palabra que el juicio está reservado para los pecadores: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”, (Romanos 1:18). En los tiempos antes del diluvio Noé se salvó porque era un varón justo y perfecto en sus generaciones. La Biblia promete que Dios salvara a sus escogidos de la ira venidera:

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”.
Apocalipsis 3:10

                            II.            OBEDECER LA PALABRA DE DIOS.


“Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera… Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”.
Génesis 6:13-14, 22

            La segunda condición para escapar de los juicios de Dios es obedecer su palabra. La Biblia enseña como Noé obedeció al Señor en todos los detalles al momento de construir el arca. Muchas veces podemos cometer el error de cuestionar la palabra de Dios al pensar que sus mandamientos son obsoletos o que podemos decidir cueles cumplir. Pero no es así. La palabra se obedece sin preguntar nada, es una cuestión de fe y la obediencia en ella nos traerá salvación y  bendiciones.

“Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”.
Santiago 1:21

                         III.            ESPERAR CON PACIENCIA LAS PROMESAS DE DIOS.


“Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación… Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra”.
Génesis 7:1, 10

            Finalmente, para escapar del juicio de Dios debemos esperar con paciencia las promesas de Dios. El Señor nos ha prometido la vida eterna y escapar de la gran tribulación que viene para este mundo, pero muchas veces podemos desesperarnos al ver que esto no ocurre de inmediato en nuestra vida. Noé tuvo paciencia y entro en el arca cuando Dios se lo ordeno, esperando 7 días hasta que finalmente el diluvio comenzó y todos perecieron. El apóstol Pedro nos habla de cómo los hombre piensan en la tardanza de la segunda venida del Señor cuando lo que realmente está haciendo es dando más tiempo para que los hombres se arrepientan.

“Por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”.
2 Pedro 3:6-10

            Lo cierto es que en su palabra esta estipula el fin de este mundo y el juicio de los pecadores, no importa cuánto tiempo pase, su palabra se cumplirá. Lo que tenemos que hacer, es como Noé, creer en su palabra y esperar pacientemente que se cumpla todo lo que ha prometido.

            CONCLUSIÓN.


            Como Noé, nosotros podemos escapar de los terribles juicios que viene para este mundo, lo que tenemos que hacer es:

1.      Apartarnos de la inmundicia de este mundo.
2.      Obedecer la palabra de Dios.
3.      Esperar pacientemente en sus promesas.
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