La puerta abierta


“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”.
Apocalipsis 4:1

INTRODUCCIÓN


              En los capítulos 2 y 3 hemos visto al Cristo Resucitado andando entre sus Iglesias en la Tierra. Ahora cambia la escena a la corte del Cielo. La expresión “Después de esto” nos introduce a una nueva sección donde ya no se mencionara la iglesia hasta el capítulo 19 en las bodas del Cordero y abrirá la sección de la adoración celestial y la ira de Dios. Este capítulo abre una nueva sección en el libro de Apocalipsis que revelo los hechos terribles que han de ocurrir en el futuro y que se conoce como el periodo de la gran tribulación o la semana número 70 de Daniel. Sin embargo, salta la pregunta, ¿pasará la iglesia por la gran tribulación? En cuanto a si la iglesia atravesará por este período hay diferentes posiciones que se relaciona directamente con lo que nosotros llamamos el rapto de la iglesia. Cuando estudiamos el mensaje a la iglesia de Filadelfia vimos la promesa que Jesús le hace en cuanto a librarle de la hora de prueba que ha de venir sobre el mundo entero, lo cual creemos es la promesa de que la iglesia no atravesará por el período de la gran tribulación.

puerta-abierta
La puerta abierta

Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”.
Apocalipsis 3:10

                Inmediatamente después del mensaje a las 7 iglesias encontramos una puerta abierta y una voz como de trompeta que le dice a Juan “sube acá” lo cual creemos que es una referencia al rapto de la iglesia, pero ¿por qué creemos eso? Las razones son las siguientes:

1.       El termino iglesia no vuelve a aparecer, su última mención es hasta el capítulo 3 (el mensaje a las 7 iglesias) y a partir del capítulo 4 inician una serie de acontecimientos relacionados con la gran tribulación donde sus protagonistas son Israel, los pueblos gentiles, satanás y las dos bestias lo cual sería un indicador de que la iglesia no atravesará por este periodo de gran angustia.
2.       La iglesia del Señor aparece hasta el capítulo 19 donde se habla de las bodas del Cordero, después de haber terminado con los juicios y antes de hablar del Milenio en el siguiente capítulo. Sin embargo, no aparece directamente con el nombre de iglesia, sino con el de la esposa del Señor: “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”, (Apocalipsis 19:7-8).
3.       Creemos que la esposa del Señor es la iglesia ya que en el Nuevo Testamento se le da este título, el cual no es exclusivo de Israel. En la Biblia podemos hallar algunas evidencias que corroboren esta aseveración. Por ejemplo Pablo se refirió a la iglesia como una novia que estaba cuidando para entregarla al Novio, Cristo: “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo”, (2 Corintios 11:2).  En el último capítulo de Apocalipsis aparece una exclamación de anhelo por la venida de nuestro Señor Jesús donde el Espíritu y la esposa dicen ¡ven!: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven”, (Apocalipsis 22:17). 

             Obviamente la Esposa en este versículo es la iglesia, ya que ni Israel, ni los pueblos gentiles ansían su regreso. Por tanto, basado en estos argumentos creemos que la iglesia no pasara por la gran tribulación y esta será librada por medio del rapto.

EL RAPTO DE LA IGLESIA


“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.
1 Tesalonicenses 4:16-18

                     La palabra rapto viene de la palabra latina raptus que significa ser arrebatado, así como cuando el águila caza su presa. En 1 Tesalonicenses la palabra griega que se traduce como arrebatados es harpadso (ἁρπάζω). Cuando Pablo escribió esta carta la iglesia en Tesalónica espera ansiosamente el regreso de Cristo por su iglesia; sin embargo la persecución arreciaba y muchos creyentes comenzaron a morir lo que provocaba una enorme tristeza en el corazón de ellos ya que se preguntaban ¿qué de aquellos que ya habían muerto para cuando el Señor regresara por su iglesia? Pablo les responde que tendrán una misma gloria los que ya hayan muerto y los que estén vivos. Les dice que no deben tener tristeza como los que no tienen ninguna esperanza. Ante la muerte, el mundo pagano se encontraba sumido en la desesperación. Se enfrentaban con ella con una sombría resignación y una árida desesperanza. Esquilo escribió: “Una vez que un hombre muere, no hay esperanza de que resucite”. Y Teócrito: “Mientras hay vida hay esperanza, pero no la hay para los muertos”. Y Catulo: “Una vez que se pone nuestra breve lumbrera, no nos queda más que una perpetua noche en la que no podemos hacer más que dormir”. En sus lápidas aparecían lúgubres epitafios: “No era; llegué a ser; ya no soy; no me importa nada”.  Sin embargo Pablo establece una gran esperanza: el que murió en Cristo volverá a vivir con Él.

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.
Juan 11:25

rapto
El Rapto de la Iglesia

En este pasaje de 1 Tesalonicenses 4:16-18 está clara la enseñanza del rapto, sin embargo veamos en que consiste.

El rapto es únicamente para la iglesia.


“… los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados…”
1 Tesalonicenses 4:16b-17a
Tal y como Pablo lo menciona en 1 Tesalonicenses 4:16-18 el rapto es exclusivo para los creyentes y en él podemos ver el siguiente orden:

*       Primeramente los muertos en Cristo resucitarán.
*       Luego los que hallamos quedado para aquel tiempo seremos arrebatados para recibir al Señor en el aire.

Nuestro cuerpo corruptible será transformado en uno glorioso venciendo a la muerte.


“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
1 Corintios 15:51-57
Podríamos preguntarnos si los muertos en Cristo resucitarán, qué hay de aquellos que han muerto y sus cuerpos ya no existen. Otros preguntarían qué de aquel hombre que fue a la guerra y pisando una mina perdió la vida y una pierna que nunca fue encontrada. Posteriormente su cuerpo fue arrojado a la mar y la mayor parte de su cuerpo fue devorado por los tiburones, la otra que no fue consumida se descompuso y se dispersó en el océano, cayendo y siendo absorbido por el plantum del cual se alimentaron los caballitos de mar, luego un caballito de mar fue devorado por un gran pez el cual fue pescado y consumido por un ser humano. La pregunta sería ¿cómo hará el Señor para resucitar su cuerpo si ya no existe? La repuesta es fácil. En el libro de Ezequiel encontramos una escena de un valle lleno de huesos secos en gran manera los cuales no tenían esperanza de vida, los huesos estaban todos regados de tal manera que era imposible tratar de armar el esqueleto ya que estaban todos revueltos. Sin embargo, Dios le mostro a Ezequiel que podía realizar el milagro.

“La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.  Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo”.
 Ezequiel 37:1-10

Aunque Ezequiel 37:1-14 se trata de una visión que habla de cómo iba a restaurar al pueblo de Israel a su nación, podemos también agregar que para Dios no hay nada imposible y el es capaz de resucitarnos aun cuando nuestro cuerpo no exista. También puede darse el hecho de que Jesús nos resucite con un cuerpo nuevo. El texto dice: los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Las palabras incorruptible proviene del griego afzartos (ἄφθαρτος) que hace referencia a algo incapaz de corromperse, no como lo es nuestro cuerpo actual, también encontramos la palabra transformados que se traduce del griego alásso (ἀλλάσσω) que sugiere una transformación a algo totalmente diferente. Por tanto podríamos decir que Dios puede resucitarnos a un cuerpo completamente diferente del que actualmente tenemos, lo cual parece la opción más aceptable.  Esto se deja claro cuando Pablo recalca la diferencia entre el actual cuerpo y el cuerpo glorioso que Dios nos dará: Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. (1 Corintios 15:53-54).  Versículos anteriores el Apóstol estaba hablando de la diferencia que hay entre lo espiritual y lo físico, añadiendo:
“Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal[1], resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual”.
1 Corintios 15:42-44

El Rapto de la iglesia es una promesa de Cristo


“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.
Juan 14:1-3

En Juan 14:1-3 Él los exhorta a tener ánimo, a creer, ya que después de hablarles acerca de su muerte y pronta partida Él les prometió: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. La pregunta que podría surgir en este pasaje es: ¿Se refiere a su segunda venida, o está refiriéndose al rapto de la iglesia? En estos versículos aparece un verbo clave el cual dice os tomaré. En el griego original proviene de la palabra paralambáno (παραλαμβάνω) la cual sugiere una acción recibir algo. Ahora bien, durante el rapto de la iglesia, Jesús recibirá a los suyos en el aire: seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire. Mientras que en la segunda venida, los creyentes vendrán en gloria junto con su Señor al final de la gran tribulación ya con los cuerpos glorificados. Por tanto parecería que esta promesa es una alusión al rapto de la iglesia, misma promesa que el apóstol Pablo hablo en 1 Tesalonicenses 4:16-18.

¿Cuándo ocurrirá el Rapto, antes o después de la Gran Tribulación?

                Los pasajes bíblicos anteriores nos enseñan acerca del rapto, sin embargo ¿cuándo ocurrirá? En cuanto a esta pregunta hay tres posiciones:

*       El rapto pre-tribulación. “Pre” significa “antes”; por lo tanto esta opinión declara que Jesús nos arrebatará para estar con Él antes de los 7 años de la gran tribulación.
*       El rapto mid-tribulación. Este punto de vista ensaña de que el rapto de la iglesia ocurrirá a la mitad de la gran tribulación. Los que apoyan este punto de vista consideran que los pasajes de Apocalipsis 6:9-11; 20:4 hablan acerca de la iglesia que atravesará por la gran tribulación; pero que serán raptados a la mitad de la misma.
*       El rapto pos-tribulación. Este punto de vista sostiene que Jesús vendrá al final de la gran tribulación y por tanto confunden la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo con el rapto.

Nosotros creemos en el rapto pre-tribulación. El apóstol Pablo habla acerca de esto en su segunda carta a la iglesia de Tesalónica. Prácticamente toca tres temas: nuestra reunión con él, el día del Señor y la venida de nuestro Señor Jesucristo.

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2 Tesalonicenses 2:1-2

                En estos versículos Pablo aclara la confusión que los tesalonicenses tenían con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con Él. Ya en su primera carta a los Tesalonicenses los había exhortado a consolarse con el rapto y la segunda venida de Cristo; pero por alguna razón después de algún tiempo los tesalonicenses estaban confundidos. Obviamente en esta epístola Pablo quiere hacer distinción entre la venida de nuestro Señor Jesucristo, nuestra reunión con él, y el día del Señor. Cuando Pablo habla acerca de nuestra reunión con él utiliza un verbo en griego que es episunagogé (ἐπισυναγωγή), el cual significa congregarse o reunirse, de ahí que pensamos que se refiere al rapto de la iglesia, ya que anteriormente había hablado que los cristianos seriamos arrebatados junto con los muertos en Cristo que resucitaran primero para encontrarnos en las nubes con Jesús. Esto nos habla de una reunión, o como el apóstol lo diría: nuestra reunión con él.  Ahora bien, después de la reunión con Él, viene su segunda venida ya que es en esta cuando Jesús regresa con su iglesia: “para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos”, (1 Tesalonicenses 3:13). Por tanto, primero tiene que ocurrir el Rapto para reunirnos con Él en los cielos, y luego Cristo regresara con su iglesia en su segunda venida al final de la gran tribulación. El segundo concepto que Pablo toca en esta carta es la venida de nuestro Señor Jesucristo. La palabra griega que el apóstol usa para referirse a la venida del Señor es parousía (παρουσία), la cual se refiere a su advenimiento y esta ocurrirá al final de la gran tribulación. El tercer concepto que Pablo enseña en estos versículos es el día del Señor. Este concepto aparece también en el Antiguo Testamento, específicamente en los profetas y aparece como el día de Jehová, tiempo de angustia para Jacob o aquel día y se usa para referirse al día del juicio de Dios a las naciones. En el Nuevo Testamento este terrible día de juicio se conoce como el periodo de la Gran Tribulación. El apóstol Pablo en 2 Tesalonicenses nos muestra que realmente esto ocurrirá así.

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”.
2 Tesalonicenses 2:11-12

Pablo explica que la gran tribulación no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado (el Anticristo). Ahora bien, el apóstol aclara que este Anticristo no puede aparecer todavía en el escenario porque hay algo que lo detiene: “Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida”. (2 Tesalonicenses 2:6-8). Creemos que lo que lo detiene hasta la fecha es la presencia del Espíritu Santo en la iglesia, el único poder que puede detener al diablo,  pero cuando Éste sea quitado el Anticristo aparecerá en acción. Obviamente esto ocurrirá el día del rapto ya que el Espíritu Santo no puede irse de esta tierra sin la iglesia del Señor.

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”.
Juan 14:16-18

                Jesús prometió que el Espíritu Santo estaría con nosotros, su iglesia, para siempre; de tal manera que si Éste se va de esta tierra la iglesia tendría que irse y esto ocurrirá obviamente el día del rapto de la iglesia. Entonces, recapitulando, el rapto de la iglesia ocurrirá el día que inicie la gran tribulación, pero, ¿cuándo ocurrirán estos eventos? La fecha exacta es imposible determinar, aunque el Señor hablo de las señales antes del fin allá en el capítulo 24 de Mateo, también algunas de las cartas del Nuevo Testamento dejan claro que antes que este día se acerque la apostasía se manifestará, tal y como lo vimos en 2 Tesalonicenses 2:11-12.

“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.”.
Marcos 13:32-33

                Ante tal realidad Jesús nos exhorta a velar y orar porque nadie sabe el día y la hora en que ocurrirán estos eventos. Si no fuera así no tendría sentido el hacerlo ya que sabríamos exactamente cuándo ocurrirían estos hechos.

Diferencias entre el Rapto y la Segunda Venida de Cristo

             Otro problema que frecuentemente se encuentra cuando se estudia este tema es el de confundir la Segunda Venida de Cristo con el Rapto de la iglesia. En el rapto Cristo viene por su iglesia pero no pone sus pies en la tierra, sino que se reúne con ella en las nubes. Al sonar de la trompeta los muertos en Cristo resucitan primero y luego los que estemos vivos para ese tiempo seremos arrebatados con un cuerpo completamente transformado y glorificado. Nuestra reunión con Él será en las nubes. Sin embargo, cuando hablamos de su segunda venida nos referimos al evento que tendrá lugar al final de los 7 años de gran tribulación, cuando Jesús venga con su iglesia. En su Segunda Venida Cristo vendrá con su iglesia a derrotar al Anticristo y a su ejército, y a establecer su reinado de mil años en esta tierra, mientras que en el rapto Jesús vendrá a tomar a su iglesia para que esta no atraviese por la gran tribulación. Veamos algunas diferencias entre el Rapto de la iglesia y su Segunda venida.

segunda-venida
La segunda venida de Cristo

EL RAPTO
“Nuestra Reunión con El”
LA SEGUNDA VENIDA
“La Venida de Nuestro Señor Jesucristo”
Jesús viene por su iglesia antes de la gran tribulación.

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”
1 Tesalonicenses 4:16-17

“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”.
Lucas 21:36

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.  En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.
Juan 14:1-3

“Y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera”.
1 Tesalonicenses 1:10

“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
1 Tesalonicenses 5:9

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”.
Apocalipsis 3:10
Cristo vendrá con su iglesia al final de la gran tribulación.

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”
Mateo 24:29-31

“Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur” Zacarías 14:4

“Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria”.
Colosenses 3:4

“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.  De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.  Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”.
Apocalipsis 19:11-21

No hay señales. El rapto será inesperado.

“Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad”. 
Marcos 13:33-37
Muchas señales para la venida física de Cristo.

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas. E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.  De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas”
Mateo 24:27-33
Para creyentes solamente.

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.
1 Tesalonicenses 4:16-17

“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”.
1 Corintios 15:51-52


Afectará a toda la humanidad.

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”
 Mateo 24:30

“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén”
Apocalipsis 1:7

“Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios”
Romanos 14:11

“Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.  Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removieron de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;  porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”
Apocalipsis 6:12-17

 Tiempo de gran gozo para la iglesia.

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”
 Tito 2:13

Tiempo de gran lamento para la humanidad

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”
Mateo 24:30

“Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén. Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadad-rimón en el valle de Meguido”
 Zacarías 12:9-11

Es un mensaje de aliento

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.
1 Tesalonicenses  4:16-18
Es un mensaje de juicio

“Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”.
Joel 3:12-15
“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible”.
Malaquías 4:5




[1] La palabra animal se traduce del griego psujikós,  ψυχικός, que describe una baja condición.


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