La Definición de Liderazgo


“Vosotros sois la sal de la tierra;  pero si la sal se desvaneciere,  ¿con qué será salada?  No sirve más para nada,  sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”.
Mateo 5:13(RV60)

INTRODUCCIÓN


              Podemos encontrar un centenar de definiciones acerca de liderazgo en todas las fuentes de información, pero independientemente de todas ellas, la definición más sencilla que podemos encontrar es que liderazgo es influir. Se designa con el término de liderazgo al proceso de influir en las creencias, valores y acciones de los otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de los objetivos comunes del grupo al cual pertenecen.  Por tanto el liderazgo se trata de influir en los demás. John Maxwell dice al respecto: “El liderazgo es influencia. Eso es todo. Nada más, nada menos. Mi proverbio favorito sobre el liderazgo es: El que piensa que dirige y no tiene a nadie siguiéndole, sólo está dando un paseo”.[1]  En el liderazgo el éxito se determina por el nivel de influencia que una persona puede tener sobre otras, de allí se desprenden los problemas que se suelen dar entre los líderes y sus seguidores. “El liderazgo es influencia. El líder es alguien cuya vida y carácter motiva a las personas para que le sigan. La mejor clase de liderazgo deriva su autoridad primero de un ejemplo justo y no simplemente por el poder de su prestigio, su personalidad o su posición”.[2]  Muchos creen que ser líder es recibir el otorgamiento de una posición o jefatura, pero no es así, Las posiciones no hacen a los líderes, solo sirven para probar nuestro nivel de influencia, para bien o para mal. Sin embargo, todo liderazgo inicia con una posición:  “Usted puede concederle una posición a alguien, pero no puede concederle un verdadero liderazgo. La influencia debe ser algo que se gana”.[3]   Por este motivo cuando Pablo encomendó a Timoteo el cuidado de la iglesia en Éfeso le insistió en la importancia de ser ejemplo en todas la cosas ya que conocía la importancia de la influencia.

“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”.
1 Timoteo 4:12


liderazgo
Liderazgo
Sin embargo, ¿a qué se refiere cuando se dice que el liderazgo es influencia? ¿Cómo una persona puede llegar a ser influyente? Veámoslo en la siguiente sección.

¿CÓMO DESARROLLAR NUESTRO NIVEL DE INFLUENCIA?


              La influencia se puede definir como el poder que una persona ejerce sobre otras para persuadirlas de un bien común, la cual no se consigue de la noche a la mañana; sino que es un proceso que lleva tiempo y crece por etapas. Para poder desarrollar nuestro nivel de influencia es necesario atravesar por las siguientes etapas, la cuales son citadas por John Maxwell en un libro: “Seamos personas de influencia”.

  1.  Modelaje. El primer nivel para influir en los demás es a través del modelaje. Uno puede llegar a influir en las personas por lo que ellos ven en nosotros, sin embargo, para esto las características del carácter son sumamente importante. Uno puede llegar a ser un modelo bueno como malo, dependiendo de nuestro carácter, temperamento, hábitos o acciones. “La mayoría de las personas verán la influencia de usted en sus vidas si lo perciben como alguien positivo, confiable y con cualidades admirables. Al conocerlo mejor, si les agrada lo que ven, aumentará su credibilidad y el potencial de su influencia”.[4]
  2. Motivación. El siguiente nivel para influir en los demás es la motivación, pero para eso es necesario comenzar a relacionarnos con ellos. Para ello es importante crear un puente de comunicación con ellos para estar conscientes de sus necesidades y aspiraciones y crearles la suficiente confianza para que crean en nosotros. “Una persona en una posición de liderazgo tendrá éxito solamente si las personas confían en él su futuro, su dinero y hasta sus vidas”.[5]
  3. Tutoría. Una vez la gente lo respete por lo que ve en usted y haya logrado ganar su confianza puede pasar al siguiente nivel: el de Tutor. Ser tutor o mentor consiste en ayudar a los demás a desarrollar su potencial, y en la medida que lo logre ganara más respeto con la gente a la cual usted ayude a crecer. “Los mentores actúan como guías. No necesariamente dirán lo que harían si estuvieran en sus zapatos, pero le ayudaran a descubrir lo que necesita hacer”.[6]
  4. Multiplicación. El último nivel es el de la multiplicación. Una vez hemos logrado explotar el máximo potencial en la vida de los demás, el siguiente paso es enseñarles a influir en los demás. “Como multiplicador de su influencia, puede ayudar a las personas a quienes influye a convertirse en influyentes positivos en las vidas de otros y legar no solo lo que recibieron de parte suya, sino también lo que aprendieron y cosecharon por cuenta propia”.[7]
Un ejemplo práctico en las Escrituras de alguien que haya desarrollado de esta manera su nivel de influencia es Bernabé, el apóstol que acompaño a Pablo en su primer viaje misionero. Antes de llegar a ser uno de los líderes de la iglesia primitiva él se dio a conocer por su amor hacia los demás y su buen testimonio atravesando así por el nivel de modelaje:

“Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles”.
Hechos 4:36-37

Es en este pasaje donde Bernabé hace su aparición en la Biblia, no cabe duda que fue a través de sus buenas acciones y testimonio que la iglesia llego a confiar en él como un hombre al cual se le podía delegar más. También su vida se caracterizó por infundir aliento a los demás, lo cual contribuyo a mejorar su nivel de influencia:

“Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor”.
Hechos 11:22-24

             Su buen testimonio y capacidad de motivar a los demás lo llevo rápidamente a ser reconocido en la iglesia como un líder potencial pasando rápidamente al siguiente nivel de influencia: el de tutoría, al ayudar a Saulo de Tarso, que llego a llamarse posteriormente Pablo, a incorporarse en el liderazgo de la iglesia primitiva.

“Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús”.
Hechos 9:27

Debido a que Saulo había asolado con mucha dureza la iglesia del Señor, los creyentes no confiaban en él, aun después de su conversión, pero fue Bernabé el que lo presento delante de los apóstoles y les contó como Dios ya había cambiado su vida. En sus inicios Bernabé fue el tutor de Pablo, aunque con el tiempo Pablo lo supero, pero fue su carismático espíritu que lo motivo y lo incorporo a la iglesia del Señor. Con el tiempo tanto Bernabé como Pablo se convirtieron en apóstoles del Señor, fundando muchas iglesias y constituyendo ancianos en ellas desarrollando así su nivel de influencia hasta el de multiplicación.

LOS NIVELES DEL LIDERAZGO


             De acuerdo a John Maxwell existen cinco niveles del liderazgo, lo que nos enseña que el verdadero liderazgo no se desarrolla de la noche a la mañana. Muchos creen que el liderazgo consiste en otorgar alguna posición de mando a una persona, pero la verdad está muy alejada de eso. “El liderazgo es dinámico, y el derecho a dirigir debe ganarse individualmente con cada persona que usted llega a conocer. El lugar donde se encuentra actualmente en «la escalera del liderazgo» depende de su pasado con esa persona. Y con cada persona, empezamos desde abajo en los cinco pasos o niveles”[8]  El liderazgo es el proceso de toda una vida y para ello es necesario escalar desde abajo en lo que John Maxwell llama la escalera del liderazgo donde identifica 5 niveles.

  1. Liderazgo de posición: este es el nivel básico de liderazgo y se obtiene por nombramiento o el otorgamiento de un título de poder de una organización. Sin embargo, la gente que está bajo su mando no lo seguirá más allá de lo que su título le permita, lo harán solo porque alguien les dijo que usted es el jefe. “Un verdadero líder conoce la diferencia entre ser un jefe y ser un líder, como se ilustra por lo que sigue: El jefe maneja a sus trabajadores. El líder los capacita. El jefe depende de la autoridad. El líder, de la buena voluntad. El jefe inspira temor. El líder inspira entusiasmo. El jefe dice «yo». El líder dice: «nosotros». El jefe arregla la culpa por el fracaso. El líder arregla el fracaso. El jefe sabe cómo se hace. El líder muestra cómo se hace. El jefe dice «vayan». El líder dice « ¡vamos!»”.[9]
  2. Liderazgo de permiso: este es el liderazgo basado en las buenas relaciones con los demás. Cuando la gente a la cual dirigimos comienza a ver nuestro interés genuino por ellos, sabemos motivarlos, reconocer sus logros y ganamos su confianza pasamos al siguiente nivel de liderazgo donde ellos nos permiten dirigirlos. Es en este nivel donde lo siguen porque lo aman. “El líder… obtiene más de su gente porque piensa mejor de ellos. Lo respetan y lo valoran, y como resultado, desean seguirle. La actitud positiva y motivadora que trae al liderazgo crea un ambiente positivo de trabajo donde todos en el equipo tienen un lugar y un propósito y donde todos comparten el triunfo”.[10]
  3. Liderazgo de producción: este es el liderazgo basado en los resultados, donde la gente no solo confía en usted sino también lo respeta por los resultados obtenidos a lo largo de su gestión como líder. La gente ya no solo lo sigue porque lo aman, sino porque lo respetan y admiran. “Por naturaleza, la gente sigue a líderes que son más fuertes que ellos mismos”.[11]
  4. Liderazgo de multiplicación: este nivel de liderazgo se logra cuando aprendemos a desarrollar a otros líderes a nuestro alrededor. Es en este nivel donde se logra ganar la lealtad de la gente debido al agradecimiento que sienten por lo que usted ha hecho por ellos. Realmente este nivel es uno de los más difíciles de todos, ya que la tarea más difícil que se tiene en el liderazgo es desarrollar a otros líderes, nuestros esfuerzos deben estar orientado a desarrollar sus habilidades y dones ya que ellos son nuestro más validado recurso: “El personal es el capital más importante de una organización. Los sistemas se vuelven obsoletos. Los edificios se deterioran. La maquinaria se desgasta. Pero las personas pueden crecer, desarrollarse y llegar a ser más eficientes si cuentan con un líder que entienda su valor potencial”.[12]
  5. Liderazgo de personalidad: este es el último nivel de liderazgo y el más alto el cual tarda años en desarrollarlo y viene de haber atravesado por los nivel anteriores, cuando ya la gente siente admiración, respeto, amor y lealtad por lo que éste ha hecho por ellos y por lo que ha logrado. “Únicamente una vida entera de liderazgo probado nos permitirá llegar al nivel 5 y cosechar las recompensas satisfactorias por la eternidad”.[13]

Cuando pensamos en una persona que haya atravesado por todos estos niveles de liderazgo podemos hacerlo con la persona del apóstol Pablo. La Biblia nos enseña como el ministerio de Pablo comenzó con el otorgamiento de su título como apóstol dado por el Espíritu Santo en una ocasión cuando profetas y maestros se habían reunido a ayunar. Aquí se convirtió en un líder posicional.

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron”.
Hechos 13:1-3

                Fue a partir de este momento de Pablo junto con Bernabé iniciaron su ministerio como apóstoles y sus viajes misioneros. Sin embargo, Pablo pasó rápidamente al siguiente nivel de liderazgo: el liderazgo de permiso. Su creciente interés por traer a las almas a los pies de Cristo lo llevo a ganarse la confianza de la gente a la cual evangelizaba. En algunas de sus cartas vemos reflejado ese interés. Por ejemplo en su discurso a los ancianos de Éfeso él les explica que evaluaran su conducta intachable todo el tiempo que había estado con ellos, mostrando así su único interés en anunciarles para su bien el evangelio de Dios

“Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que llegué a Asia,  sirviendo al Señor con toda humildad, con muchas lágrimas y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuera útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,  testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo”.
Hechos 20:18-21 (RV95)

                También vemos como se ganó la confianza de los corintios al no recibir nada de ellos y decidir trabajar con sus propias manos para no poner tropiezo en las vidas de ellos.

“Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo, porque prefiero morir, antes que nadie me prive de esta mi gloria”.
1 Corintios 9:14-15

                También les explica en esta carta como había buscado la forma de ganarse la confianza de todos para ganarlos a Cristo, aboliendo toda barrera racial o de clase social:

“Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos[o] para ganar al mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la Ley (aunque yo no esté sujeto a la Ley) como sujeto a la Ley, para ganar a los que están sujetos a la Ley; a los que están sin Ley, como si yo estuviera sin Ley (aunque yo no estoy sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin Ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos”.
1 Corintios 9:19-22

              Esta actitud ayudo a Pablo a ganarse a la gente superando así el nivel de liderazgo de permiso y pasando al de producción. La Biblia nos ensaña como a lo largo de su ministerio Pablo fundo algunas iglesias.

“Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”.
Hechos 14:21-23

                Los resultados de Pablo fueron fructífero y esto se vio reflejado en las almas e iglesias que fundo a lo largo de su ministerio, sin embargo, su éxito lo llevo a desarrollar a nuevos líderes para esta tarea, tal y como lo muestran los versículos anteriores donde se dice que constituyeron ancianos en cada iglesia, pasando así al nivel de liderazgo de multiplicación. En sus cartas encontramos evidencia que nos muestra cómo se dedicó a la formación de nuevos líderes, cartas como 1 y 2 Timoteo, Tito, Filemón son un ejemplo de ello. Durante toda su vida Pablo desarrollo su liderazgo impactando en la vida de muchas personas hasta definir su estilo inigualable de liderazgo que hasta el día de hoy se reconoce y alcanzando el nivel de liderazgo de personalidad.




[1] Dr. John Maxwell. “Desarrolle el líder que está en usted”.  Ed. Caribe, EEUU, 1996. pág. 6.
[2] John MacArthur. “Liderazgo”. Ed. Betania, Nashville, Tennessee, Estados Unidos, 2006. Pág. VII.
[3]  Dr. John Maxwell. “Líder de 360 grados”.  Líder Latino, división del Grupo Nelson, EEUU, 2005. pág. 10.
[4] Dr. John Maxwell. “Seamos personas de influencia”.  Ed. Caribe, EEUU, 1998. pág. 7.
[5]  John MacArthur. “Liderazgo”. Ed. Betania, Nashville, Tennessee, Estados Unidos, 2006. Pág. 13.
[6] Jeff Caliguire."Secretos del liderazgo de San Pablo”. Ed. Peniel, Buenos Aires, Argentina, 2004. Pág. 41.
[7] Dr. John Maxwell. “Seamos personas de influencia”.  Ed. Caribe, EEUU, 1998. pág. 8.
[8] Dr. John Maxwell. “Líder de 360 grados”.  Líder Latino, división del Grupo Nelson, EEUU, 2005. pág. 6.
[9] Dr. John Maxwell. “Desarrolle el líder que está en usted”.  Ed. Caribe, EEUU, 1996. pág. 9.
[10] Dr. John Maxwell. “Líder de 360 grados”.  Líder Latino, división del Grupo Nelson, EEUU, 2005. pág. 219.
[11] Dr. John Maxwell. “Las 21 leyes irrefutables del liderazgo”.  Ed. Caribe, EEUU, 1998. pág. 44.
[12]   John Maxwell. “Desarrolle los líderes que están alrededor de usted”. Ed. Caribe, EE.UU, 1993. Pág. 8.
[13] Dr. John Maxwell. “Desarrolle el líder que está en usted”.  Ed. Caribe, EEUU, 1996. pág. 13.


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